Las hermanas de Kim Kardashian asistieron a una fiesta organizada por el rapero, quien tiene pleito casado con Kanye

Estuvo lleno de famosos y no era para menos, se trataba de la fiesta que otorgó el rapero Drake para despedir el año y darle la bienvenida al 2019. Pero a quienes no esperaban era a las hermanas Kendall y Kylie Jenner, hermanas de Kim Kardashan y quien justo está casada con Kanye West, quien a su vez está enemistado con Drake, por eso la sorpresa de todos los invitados de verlas a ellas llegar. 

 

La fiesta que se ofreció en el club Delilah de West Hollywood, California, tuvo muy buena convocatoria, sin embargo, las que llamaron la atención porque se fueron a meter a "terreno enemigo".

Y es que finalmente el del problema es su cuñado, el para muchos antipático Kanye West, quien se peleó con Drake y todo trascendió a través de sus cuentas de Twitter. ral con el canadiense a través de Twitter, fue la propia Kim quien inclusó salió en defensa, hace tiempo, cuando aparentemente Drake amenazó a Kantye: "Nunca amenaces a mi marido o a mi familia. Él fue quien allanó el camino para que existiera un Drake... Mi marido es la persona más brillante, el mayor genio que conozco. Ha roto un montón de barreras, tanto en la música como en materia de escenografía o en el mundo de la cultura y la moda, y seguirá cambiando el mundo", afirmó Kim a través de algunos tuits.

Pese a toda la contreoversia, las hermanas Kendall y Kylie pasaron por alto este altercado y según todos los testigos ambas disfrutaron de una velada muy amena acompañadas de sus respectivas parejas: el jugador de baloncesto Ben Simmons en el caso de la modelo y, en el de la benjamina del clan, el rapero Travis Scott, quien por su parte también ha tenido sus más y sus menos con Kanye.