Pedro Kumamoto es el político al cual usted le prestaría las llaves de su casa mientras se va de viaje con su familia. A su regreso, encontraría su casa tal como la dejó; barrida, trapeada, con mascotas alimentadas, plantas regadas y las cosas en su lugar.

¿Por qué suponer tal integridad y honestidad en un joven político de apenas 29 años?

Su desempeño como diputado local, candidato a la senaduría y forjador de un movimiento –Wikipolítica– consolidado con un millón de votos como la tercera fuerza electoral en Jalisco, en las últimas elecciones, habla por sí mismo.

Más aún, Kumamoto está llamado a reinventar la política en México, para arrebatarles el monopolio a los políticos tradicionales, colmados de corrupción e impunidad. Su estilo para edificar la política con una visión ciudadana distinta le otorga la capacidad para arrastrar a millennials y generación Z hacia una participación alternativa alejada –años luz– del estilo de las viejas generaciones.

Hoy Pedro busca organizar un partido con alcance estatal, en un inicio, para rebasar las candidaturas independientes “porque son individualistas y hablan poco de las plataformas que las impulsan”. El partido se llamará Futuro “para abrir la oportunidad de que existan nuevos liderazgos y surjan nuevos perfiles (de jóvenes) dispuestos a concursar por un cargo público”.

La inscripción de 16 mil militantes a través de 82 asambleas públicas en distintos puntos de Jalisco, no serán problema; Pedro y Wikipolítica tienen una fuerte presencia estatal. Empero, hay tres retos inherentes a los partidos políticos: ¿cómo mantener la frescura imaginativa de su movimiento –Wikipolítica– sin burocratizarse? ¿Cómo fortalecer a Futuro sin establecer alianzas con los partidos ya establecidos? ¿Cómo evitar la cooptación de las autoridades gubernamentales?

Kumamoto resume y responde así: “Queremos ser un partido honesto, que no compre firmas, ni votos. (Futuro) será un lugar donde se reduzcan los privilegios de la clase política y se promueva la agenda de la gente”.

¿Usted le cree a Pedro? Yo sí.

@Canekvin