Australia es una isla continental de 7 mil 692 millones de km², considerada uno de los países megadiversos del mundo debido a la variedad de ecosistemas que tiene que incluye una gran extensión de desierto, pero también tiene selvas tropicales, bosques lluviosos y pastizales. 

Por su aislamiento natural cuenta con gran variedad de flora y fauna, más de un millón de diferentes especies habita ahí, la mayoría son únicos en el mundo. Alrededor del 85 por ciento de las plantas con flor, el 84 por ciento de los mamíferos, más del 45 por ciento de las aves, y el 90 por ciento de los peces de las zonas costeras templadas son endémicos.

Destaca de su fauna la amplia existencia de marsupiales, pero los koalas y canguros se han convertido en un emblema a nivel mundial de Australia. 

Toda esa riqueza natural, ahora está en llamas. Las consecuencias del cambio climático han sido devastadoras para Australia. El calor y la sequía prolongada han provocado incendios masivos que llevan cuatro meses activos, arrasando con todo a su paso. El año pasado fue el más caluroso y seco de la historia de Australia, razón que explica la magnitud y fuerza de los incendios. 

Si bien, el fuego es parte de la naturaleza y cumple funciones importantes, las dimensiones de los actuales incendios, no tienen precedente y son catastróficas: 10 millones de hectáreas quemadas, más de mil millones de mamíferos, reptiles y aves muertos, dos mil viviendas afectadas, miles de personas perdieron su patrimonio y 26 personas han perdido la vida. Más de tres mil bomberos y personal de seguridad luchan contra el fuego que sigue avanzando. 

La extensión territorial quemada, para que se den una idea, es aproximadamente dos terceras partes del estado de Coahuila. No se pueden ver las fotografías del bosque ardiendo, de los koalas quemados, de la gente luchando por sofocar las llamas, del antes y después de paisajes desolados sin que se haga un nudo en la garganta y se confunda el pensamiento con imágenes de películas apocalípticas. La pérdida de hábitat cobrará aun más vidas de animales silvestres que lograron escapar del fuego, por la falta de agua, alimento y refugio. Expertos investigadores de Australia aseguran que eso llevará a varias especies a la extinción. Incluso se han tomado medidas drásticas como caza masiva de camellos y dromedarios que afectan comunidades e infraestructura en búsqueda de agua y alimento. Una especie introducida en el siglo XIX que duplica su población cada nueve años al no tener depredadores naturales en el desierto australiano, llegando a más de un millón actualmente. 

Además, la calidad del aire se ha afectado, en diciembre, el humo en Sydney era tan malo que la calidad del aire superaba 11 veces el nivel peligroso, incluso la nube de humo ha llegado a Argentina y Chile.

Estas son las devastadoras consecuencias del cambio climático, ahora es Australia, hace unos meses África, Brasil, Siberia de grandes magnitudes, pero en todo el mundo hay cada vez más incendios forestales, cada vez más frecuentes, más grandes y catastróficos. Esto vuelve a ser un llamado para fortalecer las acciones para mitigar y adaptarnos al cambio climático, para planear el desarrollo considerando cosas que antes no se vivían, riesgos que no se consideraban que llegarían y ahora son parte de la cotidianidad. Ahora se vuelve prioritario aprender sobre gestión de riesgos ambientales y de desastres naturales.  


Reconexión Natural

Gabriela De Valle