Devoción. Como cada año, la clase trabajadora demostró su fe a la Virgen de Guadalupe.
Junto con la peregrinación de los transportistas (ocurrida el domingo pasado), las de los trabajadores es de las más numerosas y que genera gran asistencia de guadalupanos

Operarios de distintas empresas de Saltillo, elementos de Seguridad Pública Municipal, motociclistas, mariachis, danzantes, enfermeras del IMSS, ISSSTE y Hospital Universitario y hasta luchadores, caminaron durante más de una hora para llegar al Santuario de la Virgen de Guadalupe.

Junto con la peregrinación de los transportistas (ocurrida el domingo pasado), las de los trabajadores es de las más numerosas y que genera gran asistencia de guadalupanos.

A partir de las 11:00 horas y partiendo del Colegio La Paz, la fila multitudinaria y en apariencia interminable, recorrió la calzada Emilio Carranza para llegar al Santuario de Guadalupe.

Como en años anteriores, cuando las primeros personas arribaron al Santuario, aun había contingentes partiendo de la avenida Universidad. Entre la multitud iban quienes personificaron a Juan Diego y la Virgen Morena.

Innumerables fueron las danzas entre el tumulto. También se observaron varios coches alegóricos que sirvieron como plataforma para recrear la aparición en el Cerro del Tepeyac.

Entre las pancartas destacaron los nombres de las organizaciones de empleados de la industria maquiladora de Saltillo, Ramos Arizpe, General Cepeda y Derramadero, además de varios sindicatos.

Recorrido. Es la peregrinación más grande en honor a la Virgen.
Ruleteros. La creatividad y la fe no tienen medida si se trata de honrar a la Virgen.
Interminable. Filas de hasta dos kilómetros pudieron observarse en la peregrinación de trabajadores.

SEGUIR EL EVANGELIO

Sobre la celebración del 12 de diciembre, el obispo Raúl Vera pidió a la feligresía que lleve a cabo la buena voluntad del Evangelio y que el acto no solo quede en celebraciones. 

“La Virgen de Guadalupe lo que quiere es que tengamos justicia. Todos los Juan Diegos que ella vino a llamar deben de tener una vida digna y que la verdadera conversión de la Virgen de Guadalupe es convertirnos en el Evangelio de su Hijo. No es nada más echarle piropos o no solo un novenario. Es seguir el Evangelio de su Hijo que es la justicia y el amor”, dijo.