Foto: Vanguardia/Archivo
Raúl Vera López condenó las condiciones de seguridad de los trabajadores, por lo que aseguró que la avaricia de las empresas es lo que provoca la fatalidad de estos accidentes


El Obispo de la Diócesis de Saltillo, Raúl Vera López, aseguró que la codicia y la avaricia, así como la irresponsabilidad de los empresarios mineros, es el problema que siempre ha existido en Coahuila y que deriva en la muerte de los trabajadores.

Expuso que mientras que quiera hacer dinero a toda costa y de manera barata el problema de los accidentes en las minas nunca va a parar.

“Desde que yo llegue aquí, en una inseguridad tremenda los hacen trabajar, muchas veces sin equipos, lo conozco bien, nunca me he separado yo de los minero del carbono".  

En este sentido consideró que no es posible que tanto Gobiernos como empresas, quieran ganar mucho dinero a costa de la vida de los mineros, lo que atribuyó a la codicia, avaricia e irresponsabilidad de los funcionarios públicos y empresarios. 

El accidente en la Mina VII de la Unidad MIMOSA, de la Empresa Minera del Norte, en el municipio de Progreso, ocurrió apenas a un mes de un accidente en la mina La Esmeralda, de la Empresa First Majestic Corp en el municipio de Ocampo, en el que murieron 4 trabajadores.

En la Mina VII de la Unidad MIMOSA, en Progreso, 5 mineros resultaron lesionados luego de un desprendimiento instantáneo, dos más quedaron atrapados, de los que hasta el momento se ha logrado el rescate sin vida de uno de ellos.

No se ha logrado localizar a Gerardo Javier Castillo, asimismo la empresa Altos Hornos de México no ha emitido nueva comunicación desde el 20 de octubre cuando informó que se continuaban con las labores de rescate al interior de la mina.