Las campañas políticas para pelear una curul en el Congreso del Estado iniciarán sus trabajos por estos días, por lo que los partidos emprenderán lo que será sus estrategias para atraer los votos que les aseguren un lugar en el Palacio del Congreso, empleando acciones que deban cumplir para lograr el fin por el que van a competir en la jornada electoral de octubre próximo.

Una de las acciones fundamentales para conquistar a los votantes es el empleo de propaganda política mediante el manejo de los medios de comunicación, de manera que penetren en la sociedad usando mensajes que sean creíbles y logren el convencimiento de los electores para que se percaten de que son personas verdaderamente capaces y honestos para legislar una normatividad que redunde en beneficio general, y no seguir una línea tirada desde la sede ejecutiva para beneficiar a sectores específicos.

Dentro del aparato gubernamental de un Coahuila priista existe una Coordinación General de Comunicación Social, cuya dirección recae en una persona con antecedentes políticos que tenía, o tiene, en el Partido Acción Nacional (PAN) y cuya ideología contrasta con la del Partido Revolucionario Institucional (PRI), cuyo jefe es el gobernador y quién por ser coterráneo lo designó para ese lugar.

Cabe preguntar, ¿al haber aceptado ese puesto dentro del Gobierno del Estado cuya conducción está a cargo de un miembro del PRI, lo hizo cambiar por ósmosis su forma de pensar respetando la doctrina que profesaba como un fiel panista pero actuando como un fiel, o infiel priista? pues en las próximas elecciones será parte importante al hacer valer los principios del PRI en los trabajos preparatorios a la jornada electoral.

De igual forma, pregunto, ¿influirá en el criterio de algunos columnistas a fin de que emitan puntos de vista que lleguen a las masas con el fin de convencerlos de que los candidatos propuestos por el PRI son las mejores cartas para competir y lograr la mayoría en la próxima legislatura?

Por otro lado considero que los comentaristas deben poseer eficazmente criterios políticos que al emitir comentarios o críticas deben ser recipiendarios de la neutralidad, es decir, no estar a favor de ideologías de partidos y de gobiernos.

En contraparte, el gobierno debe certificar, además de la libertad de expresión, la garantía en el ejercicio de la crítica, siempre y cuando ésta esté basada en la razón, el respeto y con una línea propositiva acertada que pueda ayudar a esclarecimientos.

Por eso es necesario que los gobiernos tengan en el manejo de la comunicación a personas que posean los atributos necesarios, a fin de tener una capacidad que le proporcione las armas para intervenir con los medios de comunicación y con los periodistas cuando sus dichos no reflejen la línea gubernamental en su exacta dimensión, y asimismo se logre tender puentes de entendimiento y de empatía. Por eso es importante que esos puestos lo ocupen elementos que tengan la ineludible sensibilidad de estar ligados con los medios y su gente.

El lidiar, por llamarle de alguna forma, con los medios no es fácil y menos cuando no se conoce la sustancia de la profesión, pues en este caso sería atropellado en perjuicio del gobierno que luego se pudiera lamentar.

Es claro que los periodistas deben tener un conjunto de condiciones, cualidades y aptitudes, especialmente intelectuales, ser fuente de prestigio y poseer un orgullo, por lo que las autoridades encargadas de ser la contraparte de los medios, deben estar al tanto de la misma línea de conocimiento, a fin de no entrar en controversias que incidan en las relaciones, ya que se tiene la facilidad, claro, irresponsablemente de poder transmitir una subinformación que pudiera poner en duda la veracidad de alguna noticia  que exponga el gobierno.

La sola amistad no es razón de peso para encargar la conducción de lo que el gobierno desea comunicar a la ciudadanía, sino que su designación debe estar sustentada en otros propósitos, como el conocimiento de lo que hay en los entretelones de la actividad periodística, y no para caer en la comodidad que proporciona ser un empleado que ocupa una silla dentro de una estructura oficial.

Se lo digo EN SERIO.

franciscoaguirreperales@gmail.com

@aguirreperalesf