Aunque se acerca el fin del verano, hay un tema que no queríamos dejar pasar. Estos días nuestras redes sociales están llenas de fotos de gente en la playa, en parques de diversiones y pueblos de todas partes del mundo. Sin embargo siempre hay un tipo de fotos específico que se lleva el premio ganador a la mayor cantidad de likes las fotos con animales. ¿Y a quién no le impresiona ver a tu amiga paseando sobre un elefante de colores en la selva de Tailandia?, ¿A quién no le da ternura ver a tu primito cargando un cachorro de león en un hotel de la Riviera Maya? Seguro todos quisiéramos poder convivir directamente y tener fotos con animales tan hermosos, pero créenos, es mucho más impresionante e impactante saber todo por lo que tienen que pasar estos animales para poder llegar a tus brazos y ser captados por la lente y lo peor es que tú pagas por eso. 

“Hay quien se considera amante de los animales y quiere estar cerca de ellos, sin pensar que, si realmente le gustaran, debería verlos en su hábitat natural y comportándose libre y salvajemente. También hay quienes lo ven como una ocasión única en su vida y se autoconvencen de que no pasa nada. Y, finalmente, está un tercer grupo, el de los que no son capaces de empatizar con los animales: su deseo egoísta de vivir la experiencia y hacerse una foto supera al resto”. –María Moreno. 

Los animales silvestres, a diferencia de los animales domésticos (como perros y gatos) han vivido por siglos en libertad, pero últimamente eso es cuestión de suerte. Para que estos animales puedan llegar a tus brazos o  que puedas montarlos para un paseo es necesario someterlos a diferentes procesos que necesariamente implican maltrato. No olvidemos que el objetivo principal de esto por ser un negocio, es obtener ganancias y el bienestar y vida digna de los animales pasa al último plano. Leones, elefantes, monos, aves, tigres, osos, tortugas, delfines, ballenas y muchas otras especies son víctimas de la explotación y maltrato que supone este tipo de atracciones. 

Los cachorros de león son separados de sus madres a temprana edad (contrario a lo que su naturaleza les dicta). Muchas veces son sedados mientras tienen contacto con los turistas para evitar que reaccionen a su instinto, y mientras no están trabajando los mantienen amarrados o en jaulas sucias y con una dieta pobre. Una vez que se enferman o son demasiado viejos para convivir con turistas o posar para las fotos son desechados. En Sudáfrica son llevados a centros de “caza enlatada” en donde cazadores adinerados pagan por dispararles y llevárselos como trofeo e incluso pagan un extra por disparar también a las crías. Solo en este país hay alrededor de 260 granjas de cría de león que siguen este procedimiento. Obviamente esto no te lo dicen cuando pagas por tu foto. 

En el caso de los elefantes también son arrebatados de sus madres a temprana edad (procedimiento en el que la lastiman o incluso la matan con tal de arrebatarle a su bebé). En los primeros años de edad lo adiestran, proceso al que llaman “romper su espíritu” mediante golpes con instrumentos puntiagudos que les causan cortadas y mucho dolor, o bien con descargas eléctricas para que tengan temor a su entrenador y terminen obedeciéndole todo. Después esto les trae efectos post traumáticos de ansiedad, depresión y muertes prematuras. No hay manera “natural” de domesticar un elefante, y que juegue fútbol o pinte un cuadro es completamente antinatural. Son forzados a cargar turistas por jornadas de hasta 10 a 12 horas y cuando no están trabajando también son confinados y amarrados en jaulas donde no pueden ni sentarse o descansar. En algunos “santuarios” donde puedes darles de comer incluso se les dan aditivos para que tengan hambre siempre y salga comiendo de tu mano en tu foto. 

Este tema es tan abundante que podríamos llenar todas las secciones del periódico, pero esperamos que si realmente eres amante de los animales sigas informándote para ser un turista responsable que no fomente ningún tipo de maltrato animal. 

Perita junto con los perritos de Brigada Rescate cuentan contigo para encontrar un hogar con mucho amor, y te desean un feliz fin de vacaciones. Esperamos que sigas leyéndonos y que nos sigas en nuestras redes sociales búscanos en Facebook e Instagram como Brigada Rescate Saltillo. #JuntosDejamosHuella

María José Dávila Cárdenas
MARTINEÉ