Foto: Mayra Franco
La puesta en escena, que corrió a cargo de Odiseo Bichir y Rafael Perrín, regresó al Teatro de la Ciudad Fernando Soler para espantar a los saltillenses

Con escalofriantes apariciones y los gritos del público, “La Dama de Negro” regresó a la ciudad con dos funciones, 19:00 y 21:15 horas, el pasado jueves 29 de noviembre. Como es tradición, la criatura hizo de las suyas arriba y abajo del escenario mientras que Rafael Perrín y Odiseo Bichir les dieron vida a John Morris y Arthur Kipps, respectivamente. La velada, que se celebró en el Teatro de la Ciudad Fernando Soler, comenzó con la historia que vivió el señor Kipps en la mansión de una viuda. Un lugar que escondía aterradores secretos, y que el señor Morris estaba a punto de descubrir a la par del público.

En entrevista previa para VANGUARDIA, Odiseo Bichir dijo que disfrutaba mucho las funciones de “La Dama de Negro”, puesta en escena que está a punto de cumplir 25 años en cartelera, mientras que en Saltillo ha estado por diez años consecutivos. En ese sentido, confesó que son 13 años en los que él ha dado vida a ambos personajes. Al cuestionarle sobre por qué la obra tiene tanto éxito a pesar de los años, ha dicho que “nos encanta vivir la adrenalina de la experiencia terrorífica, de ser espantados, de ser asustados, de emocionarnos con historias de espectros, de visiones fantasmales, esa combinación de las criaturas misteriosas que nos amenazan y que nos encuentran donde quiera nos escondamos, y no importa dónde nos ocultemos…”.

Precisamente, no importó si el público se aferró a su lugar, la Dama de Negro podía estar en cualquier lugar. Temerosos los espectadores apenas se atrevían a voltear a un lado, porque la Dama, un alma en pena, podía aterrorizarlos. Sin embargo, la puesta en escena no solo contó con el elemento terror, sino que incluyó algo de humor del tipo: “me voy a dormir dos horas, ah no, menos, como cinco”. También se contó con un descanso en el que el público aprovechó para despejar la mente, porque venía lo peor.

Foto: Mayra Franco

Los técnicos, a quienes los actores agradecieron al final de la velada por su trabajo, se encargaron de convertir el Fernando Soler en una mansión terrorífica, un pantano escabroso, un camino sinuoso, un pueblo sin niños, un cementerio invadido por la neblina… Fue además la escenografía la que le permitió al público adentrarse a la historia por completo y sentir con dolor las penas de la Dama de Negro. 

Pero esta Dama no fue la única que sufrió, el mismísimo Arthur Kipps cargó con sus penas y al querer liberarse fue el señor Morris quien interpretó un pedazo de su vida, el que lo dejaría marcado de por vida. Es por eso que Kipps necesitó al público saltillense, porque era con éste con el que debía entregarlo todo, su historia, su rencor y su sufrimiento. 

Por su parte, Odiseo Bichir, engalanó con su presencia esta obra, ya que desde hace varios años que no pisaba la ciudad con esta aterradora historia. “Celebramos mi regreso a Saltillo, tiene ya mucho tiempo que no podía venir con la obra. Adoramos el Fernando Soler, es un teatrazo, ahí hemos celebrado ceremonias espectaculares con ‘La Dama de Negro’. Se han encendido cirios pascuales en el Teatro por Día de Muertos, la hemos pasado muy bien y  a la gente le encanta ver esta historia, nos encanta espantarnos”, dijo en rueda de prensa, celebrada unos días antes.

Foto: Mayra Franco

Y sí, como era de esperarse, luego de los sustos que se llevaron los espectadores, al término de la obra éstos aplaudieron de pie a los actores dejando en claro que Saltillo es gustoso de vivir el terror. ¿Fuiste o te dio miedo? 

La obra se encargó de convertir al teatro en una mansión terrorífica, un pantano escabroso, un camino sinuoso, un pueblo sin niños y un cementerio. Foto: Mayra Franco