“Una vez terminado el juego, el rey y el peón vuelven a la misma caja”.

Provervio italiano

 

Siempre acompañando la existencia del ser humano, la danza tendría que ser también compañera de la muerte, y así fue, desde el sentido religioso y funeral de las danzas en la antigua civilización egipcia hasta la Edad Media, en medio del oscurantismo religioso y la peste negra, que acabó con mas de un tercio de la población en Europa, y que estremeció a cuantos estaban vivos mostrándoles su vulnerabilidad ante la muerte, que se convertía en un hecho cotidiano, y demostrando que todos los seres humanos son iguales ante la muerte, sin distinción de condición, clase social o títulos eclesiásticos. Las danzas macabras o danzas de la muerte, surgen pues, de forma masiva, se realizaban al atardecer y hasta la madrugada, tomando como escenario los cementerios y lugares de poco acceso, plasmando la realidad de la epidemia y la guerra, representando a la muerte como un esqueleto y otros cuerpos en descomposición, algunos ataviados de elegantes indumentarias y otros simbolizando al papa y a los clérigos, siempre bajo la misma consigna: todos somos iguales ante la muerte.

En México el culto a los muertos es una tradición arraigada, depositada en una festividad que la misma UNESCO ha declarado Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad. Partiendo de las costumbres indígenas que conservaban el cráneo de sus familiares fallecidos, algunas danzas que se atribuyen a Mictlantecuhtli señor del inframundo (Mictlán) y su mujer: Mictecacíhuatl, dama de la muerte mexica; la presencia del dios maya de la muerte Ah Puch, de quien se decía presenciaba sacrificios y danzaba frenéticamente en el inframundo, más tarde, con la evangelización, la inevitable fusión religiosa resultó en celebraciones mestizas impregnadas de contenido católico heredado de nuestros conquistadores.

Un ejemplo de dicho sincretismo es la fiesta huasteca Xantolo (todos los santos) en la que junto a los altares y las ofrendas, se representan danzas con personajes como el diablo, la muerte, y la mujer embarazada, como símbolo de la vida; y al ritmo de sones y huapangos se personifica la materialización de las almas de los muertos que vuelven a la tierra para convivir con los vivos y disfrutar de las ofrendas en su honor, durante la festividad huyen de la muerte que viene para llevarlos de regreso, escondiéndose en los cuerpos de los vivos y usando máscaras para no ser reconocidos por ella. Danzando y celebrando por tres días, los huehues (esos personajes enmascarados) bailan, toman la comida de los altares, arman alboroto y van por toda la ciudad, hasta el 03 de noviembre, en la “Fiesta del Destape” en la que se desenmascaran descubriendo sus rostros y dando fin a la celebración.

En Saltillo, desde hace tres años, la comunidad civil ha organizado el ya tradicional desfile bajo este mismo nombre, y en esta ocasión, bajo la organización del Instituto Municipal de Cultura de Saltillo, se integra en la celebración Ánimas del Desierto, con la participaración de cerca de dos mil personas recorriendo las principales calles del centro histórico de la ciudad. Las principales academias, grupos y escuelas de Danza de la localidad, estarán presentes mostrando su trabajo en los diferentes géneros y estilos: catrinas y catrines con trajes regionales, vestidos de flamenco, faldas polinesias y calaveras con tutú pasearán este día juntos, celebrando la muerte y la vida, porque al fin, la vida es una eterna danza…

Y mientras sigamos vivos, seguiremos haciendo escuchar la voz de la Danza en México: del 17 al 19 de Noviembre, en el Centro Cultural Bicentenario de Texcoco, Estado de México, se reunirán profesionales de la danza de todo el país en un espacio de reflexión colectiva, para dar respuesta a las principales problemáticas en torno a cuatro diferentes ejes temáticos: estímulos, sistemas de becas y financiamiento; formación, actualización y profesionalización; entornos laborales de contratación y gestión autónoma; legislación, transparencia y mecanismos contra la corrupción. El objetivo es generar una agenda conjunta de acciones en corresponsabilidad con las instancias municipales, estatales, nacionales y en vinculación con la sociedad civil y la iniciativa privada.

La convocatoria está abierta, es momento de proponer y actuar, les esperamos en el Congreso Nacional de Danza https://www.facebook.com/events/512937842855750/