Foto: El Universal
El historiador e intelectual mexicano aseguró que su deseo más ferviente es 'que no sea México uno de esos países en los que la democracia se pierde depende la cara que le pongamos y de la actitud que tengamos'

CIUDAD DE MÉXICO.- Al presentar su libro "El pueblo soy yo", donde el historiador e intelectual mexicano Enrique Krauze dijo haber puesto todo lo que sabe sobre el tema del poder, aseguró que su deseo más ferviente es "que no sea México uno de esos países en los que la democracia se pierde depende la cara que le pongamos y de la actitud que tengamos y de la defensa de las instituciones, las libertades y las leyes, frente al poder absoluto encarnado en una sola persona". 

Durante la presentación de su libro en la Feria Internacional del Libro de Guadalajara, donde estuvo acompañado de Rafael Rojas y Efraín Kristal, el historiador enfatizó: "En nuestro tiempo esa democracia está de nuevo, como en la Grecia clásica, amenazada". Pero además dijo que el poder es algo que por fortuna en ningún minuto e instante de su vida, jamás, ha deseado tener: "Un intelectual debe criticar y a lo que debe tender es a tener autoridad, no poder, esa autoridad está hecha crítica y yo no me voy a callar en la crítica al poder absoluto y donde está incluido naturalmente México". 

Luego de repasar cómo se adentró en la historia de Venezuela cuando llegó al poder Hugo Chávez, además de repasar la historia de Grecia cuando hace 2 mil 500 perdió la democracia que existía en el año 415, Krauze afirmó: "Nosotros, en el arco largo de la historia, somos un pequeño capítulo, lo que yo deseo más fervientemente y lo deseo desde que escribí 'Por una democracia sin adjetivos', y lo deseo pensando en mis maestros Daniel Cosío Villegas, Octavio Paz y Gabriel Zaid, lo deseo fervientemente, es que la democracia mexicana no sea una de esas democracias en la que se está cumpliendo el destino de Grecia hace 2 mil 500 años". 

El editor de la revista "Letras Libres" dijo que este fenómeno de la intención del poder absoluto en Estados Unidos que encarga Donald Trump, a quien volvió a llamar "fascista americano", sumado a la desgracia en Venezuela y al permanente drama cubano que siempre lo ha tocado "pese a la paradoja de haber sido la gran esperanza de América y de la liberación de América, de haber conducido a una postración a falta de libertad y a una postración económica tan profunda", lo llevaron a escribir "El pueblo soy yo".
 
"Todos estos elementos hicieron un estallido interno para decir: 'ahora o nunca, tengo que escribir un libro con todo lo que yo tengo adentro sobre el tema del poder'", señaló Enrique Krauze. 

El intelectual mexicano dijo que fue tal su preocupación que viajó a Grecia para visitar el lugar donde nació la democracia, El Ágora, donde hace 2 mil 500 años no se escucha un discurso, y recordó ahí en ese lugar le hablaban al pueblo e incluso contra el pueblo "lo que el pueblo no quería oír porque no siempre lo que el pueblo quiere es lo que quiere, es lo que el pueblo necesita". Y recordó a Alcibíades, que dijo fue "un líder atractivo, popular, adorado, querido, idolatrado" que predicó, en el año 415, la guerra contra Sicilia que costó miles de muertos. El autor de "La presidencia imperial" y "Redentores" reconoció que siempre le ha preocupado el tema del poder absoluto concentrado en una sola persona, y señaló que tiene que ver con ser hijo de una familia que sufrió el holocausto europeo y que sabe lo que significa el poder absoluto concentrado en una persona. 

Luego de reconocer el pensamiento de Richard Morse, Enrique Krauze abundó sobre que esas dos herencias tremendas del caudillismo y la monarquía absoluta que han tenido lugar en historia de la democracia en América Latina. "Pienso que hay que reivindicar una vez más y otra vez y otra vez, el lugar de la democracia liberal y de las libertades".