Algunos despachos de prensa han publicado que el Ejecutivo del Estado envió una iniciativa de reforma al Código Electoral de Coahuila, relativa a los siguientes procesos electorales de gobernador, diputados locales y ayuntamientos.

La idea primordial es que ese periodo se inicie el 1 de enero del próximo año en lugar del 1 de noviembre del actual con el objeto de reducir los gastos que se originen a los candidatos, a los partidos políticos y al Instituto Estatal Electoral.

Los recursos fiscales que el Gobierno traslada al organismo electoral derivan del esfuerzo de los contribuyentes, con la confianza de que son utilizados honestamente en programas que reditúen en beneficios sociales y, como en este caso, que sirvan para organizar los procesos electorales que en los siguientes años tendremos los coahuilenses.

Sin embargo, la experiencia nos dice que mucho de ese dinero se ha dilapidado, en el sentido de otorgárselo a personas que reclutan electores potenciales mediante dádivas que les hacen llegar, incluso procedentes del mismo Gobierno que se da sus habilidades para justificarlo en los documentos contables dándoles otro destino, que no es precisamente el electoral.

La democracia se beneficia al contar con diversos partidos, por lo que es importante que la autoridad correspondiente analice la implementación de una segunda vuelta en las elecciones. En la primera ronda se deberá respetar realmente el resultado que cada partido obtenga, nada más que el porcentaje de votos que consigan y que la autoridad electoral determine que no constituye una mayoría deberán quedar eliminados, mientras que los partidos que permanezcan en primer y segundo

lugar del conteo de votos vuelvan a competir entre ellos, y el que reúna más sufragios sea el que salga triunfante en la elección.

En nuestro País se ha insistido en que es un hecho que transitamos por una auténtica democracia, nada más que en cada evento de esta naturaleza por lo general se presentan disputas que llegan a judicializarse y en algunos casos se ha tenido que reponer la elección.

El concubinato gobierno-organismo electoral por fortuna se ha ido separando cada vez más en el sentido de que las disposiciones que antes las dirigían, desde el aparato gubernamental, ahora las va dictando la decisión de los organismos electorales con la veracidad en sus resoluciones.

Coahuila es impulsado por un priista que está sobresaliendo últimamente al obtener reconocimientos en los diferentes renglones de la actividad pública, distinguiéndolo como un estado de avanzada.

En esa posición se debe dar cabida igualmente al aspecto democrático, pues la voluntad de los electores debe ser respetada, aunque no sea del partido político preferido del gobernante en turno, de otra forma sería además de ilegal, digo, un fraude que los coahuilenses no nos merecemos.

La reforma electoral que se pretende debe estar basada en estudios de tiempos y movimientos que favorezcan al proceso de elecciones y no sólo al ahorro del dinero que en estos tiempos, es cierto, es sumamente necesario para no dar lugar a que se piense que existen otro tipo de intereses.

La siguiente elección, una vez aprobadas las reformas, serán el primer domingo de junio de 2020 y en ellas se votará la conformación del Poder Legislativo, cuya estafeta será entregada por el presidente de la mesa directiva que pertenece al partido Morena, quien tendrá la oportunidad de poder instruir a sus nuevos correligionarios para frenar iniciativas que envíe el gobernador, sin que lo pueda detener la fuerza descolorida de la bancada del PRI, si es que desde ahora no se refuerza ese partido.

Siempre se ha presumido que Coahuila toda su vida ha sido priista, nada más que si por cualquier circunstancia se llega a perder ese estatus, sus dirigentes llevarán cargando la vergüenza de haber desaprovechado –a pesar de todos los recursos que tiene su partido en dinero y simpatizantes– la oportunidad de demostrar que juegan limpio y que sus candidatos realmente trabajaran para darle a los ciudadanos los caminos de progreso que demanda la sociedad.

No hay la seguridad anticipada de antes.

Hay que trabajar en serio.

Se lo digo EN SERIO.

 

@aguirreperalesf
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