El homeschooling y las clases en línea son conceptos diferentes que pueden llegar a confundirse a raíz de la emergencia sanitaria que provocó el confinamiento/Foto: Annie Spratt
Es importante no confundir la educación en casa, también conocida como "homeschooling", con las clases a distancia a través de plataformas digitales

Contrario a estereotipos erróneos comunes, los niños que aprenden en la modalidad de homeschool no son niños que nunca salen de su casa, de hecho la pandemia también les robó de su normalidad.

Primeramente hay que conceptualizar, ¿qué es homeschooling? Es cuando la educación de los niños se basa en el hogar con la guía de sus padres en lugar de a través de la inscripción en una escuela pública o privada.

La educación en casa no va de la mano con el encierro forzoso, de hecho, hay programas en los que se realizan visitas entre estudiantes/Foto: Jessica Lewis

Sin embargo no se lleva a cabo en el encierro.

Desde excursiones para complementar su curriculum académico, reuniones con otros homeschoolers, visitas a museos y eventos para obtener un aprendizaje práctico y hasta actividades extracurriculares como deportes, todos han perdido algo.

La transición de las clases presenciales a la educación en casa conlleva un proceso específico/Foto: Adam Winger

En América Latina y el Caribe, alrededor de 154 millones de niños y niñas, más del 95 por ciento de los matriculados, se encuentran temporalmente fuera de las escuelas cerradas a causa del COVID-19, informó UNICEF a inicios de la pandemia.

Si estás considerando cambiar a tus hijos a una educación en casa permanentemente, aún si el Gobierno llama a regresar a las aulas, habrá algunas consideraciones a tomar:

Desescolarización

Esto significa una transición tanto para niños como para padres, algunas normas y expectativas que se tienen de un estudiante en el salón deberán eliminarse, no porque sean correctas o malas, sino porque no promueven el estudio independiente.

Uno de los beneficios es que los padres tienen la libertad de personalizar cómo aprenden sus hijos. Esto incluye la libertad de elegir su enfoque y los recursos que se utilizarán, además, generalmente se puede aprender en cualquier horario que les funcione.

La educación en casa requiere del apoyo de tutores y de planeación/Foto: Annie Spratt

Planeación

Aunque sí se deben cumplir con las reglas para la acreditación, los niños aprenderían con más entusiasmo si se les permite seleccionar sus intereses, esto no quiere decir que no aprenderán matemáticas o idiomas, pero sí pueden elegir muchas más optativas que en la escuela presencial.

Los padres pueden elegir su plan de estudios, teniendo en cuenta su enfoque general del aprendizaje, las fortalezas de sus hijos, la cantidad de tiempo individual que pueden proporcionar, la edad y la etapa de desarrollo de sus hijos.

¿Hay que enseñar a leer? ¿Qué tal sobre dinosaurios? Si es que ese es un tema que le interese. O tal vez la historunia se quede más grabada si le permites enfocarse en la vida personal de los personajes además de las fechas para efemérides. 

Tutores

¿Qué sucede si no puedes o no quieres educarlos personalmente? Muchos padres externalizan partes de la educación de sus hijos, con clases, colaborando con tutores y mentores.

Música, inglés o algún otro idioma no natal, deportes, química, educación sexual, o con cualquier otra asignatura puede buscarse ayuda de expertos, ya sea para socializar o para asegurar la mejor enseñanza.

Millones de familias que están en casa, intentan continuar la educación de sus hijos, los padres deben reconocer que está bien que los niños y adolescentes tengan problemas para adaptarse al aprendizaje en casa. Esto les ayudará a tener expectativas realistas sobre su desempeño.

Ivonne Valdés

Editora en jefe de la revista 360, colaboradora en las secciones de soft news en VANGUARDIA y editora en jefe de Círculo de Oro 2019. Periodista multimedia y teóloga con especialidad en niños y familias con estudios en comunicación intercultural.

Siempre lista para conocer una nueva historia.