Al momento de escribir esta columna, el Senado de la República aprobó alargar por dos años más el periodo del ministro Arturo Zaldívar como presidente de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), es decir, saldrá hasta el 2024 junto con el presidente López Obrador.

¿Qué quiere decir esto? El Artículo 97 constitucional establece que: “cada cuatro años, el Pleno elegirá de entre sus miembros al Presidente de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, el cual no podrá ser reelecto para el período inmediato posterior”. Esto quiere decir que es facultad solamente del Pleno (el conjunto de ministras y ministros) decidir quién es el Presidente por cuánto tiempo, y es totalmente ilegal, hacer más largo este periodo.

En otras palabras, hace unas horas el Senado de la República, movilizado por Ricardo Monreal, coordinador de la bancada de Morena en el Senado, aprobó algo en contra de la Constitución, porque como se diría coloquialmente: porque quieren y pueden.

Lo que estamos viendo hoy, es un precedente muy importante rumbo al cambio presidencial del 2024. Recordemos que la reelección del Presidente de la República está prohibida por la Constitución. Por lo que, no queda duda de la capacidad que tiene hoy por hoy el Senado de la República a través de Monreal de hacer lo que mejor les convenga a sus intereses o lo que creen “que es mejor para el país” o la 4ta Transformación, como le gusta autonombrarse a López Obrador.

En contraste, deja en claro la nula posibilidad de la oposición, entiéndase como PRI, PAN, PRD y/o Movimiento Ciudadano, para poner contrapesos al poder político que tiene ya Morena. Esto es muy grave en una democracia federal y representativa como la que tenemos hoy en México, puesto que lo que ocurre en la Cámara de Senadores y/o Diputados repercute de manera directa en la vida cotidiana de todas y todos, a lo largo y ancho del país, de Baja California a Yucatán, pasando los 120 millones de mexicanas y mexicanos.

Esto deja entrever, que aclamando lo que “necesita” la 4ta Transformación de México, harán y/o desharán cualquier Ley o Reglamento.

Este 6 de junio todas y todos votaremos por algún candidato o candidata a la diputación federal. Se renovará totalmente la Cámara de Diputados. Recordemos que para hacer reformas constitucionales (cambios a la Constitución) se necesitan 2/3 partes tanto de la Cámara de Diputados como la de los Senadores. O peor aún, con la mayoría en ambas Cámaras tendrían la capacidad de formar una Asamblea Constituyente para elaborar una nueva Constitución.

Necesitamos ponerle un contrapeso al juego de poder que hoy tiene el Presidente y Morena. Este país no es y no debe ser tal cual lo piensan unos cuantos, responde a lo que necesitamos y soñamos todas y todos.

¿Te atreves a hacer la chamba de Ciudadano de Tiempo Completo estas próximas elecciones? Hay mucho en la mesa de juego.