Este martes se presenta en el Colegio de México un libro-homenaje, “Pensar la historia, pensar la política… a la manera de Lorenzo Meyer”, resultado de un seminario que se realizó en mayo de 2013. En el texto se desarrollan diversos capítulos que cubren los temas que ha trabajado el homenajeado: historia de México, democracia y nación, economía y comercio, relaciones internacionales y política exterior. Estamos ante un texto que presenta debates y tesis vigentes para entender al país en su momento actual.

En el trabajo que escribí para este seminario me enfoqué en dos libros de Lorenzo Meyer, “El Estado en busca del ciudadano” (2005) y “El espejismo democrático” (2007). En esos dos trabajos hay un balance crítico de lo que fueron las administraciones de la alternancia panista: se establece lo que cambió, como la división de poderes y el “ensanche” de las demandas y expectativas en torno a la obligación de la autoridad a entregar cuentas sobre el uso del poder y los recursos públicos, y también se ve la pesada carga de lo que permaneció, como el mismo modelo económico, la desigualdad, la corrupción y la impunidad. En el segundo libro se hace un balance de la experiencia del foxismo y del inicio del gobierno de Calderón, del conflicto de 2006, el desafuero, la crisis electoral y, sobre todo, se enfatiza la oportunidad perdida para hacer los cambios que necesitaba el país, falla que generó un país más violento, un Estado más desorganizado y un espacio público más capturado por intereses económicos, corporativos y mediáticos.

Unos meses después del seminario-homenaje de mayo de 2013 se publicó otro libro de Lorenzo Meyer, “Nuestra tragedia persistente. La democracia autoritaria en México”. Aquí se plantea una visión más amplia sobre lo que le pasó a la democracia mexicana. La tragedia como expresión dramática fue una anticipación de lo que ha sucedido en el país en los últimos años. En 2013, apenas estaba despuntando el sexenio de Peña Nieto y había más preguntas que certezas sobre lo que significaba el regreso del viejo partido gobernante a Los Pinos. Ahora, cuando vamos hacia el final de cuarto año del sexenio, ya se puede desechar por completo la prometida versión del cambio priísta y nos quedamos con la paradoja de una “democracia autoritaria”. Ya hay elementos para responder a la duda que Lorenzo Meyer planteó en 2013: ¿tenemos islas de autoritarismo y corrupción en un mar democrático o hay pequeñas islas democráticas en un mar de autoritarismo y corrupción?

El peñismo empezó a declinar a partir de la tragedia de Ayotzinapa y desde entonces su nivel de desaprobación no se ha detenido. Lorenzo Meyer retoma los criterios de dos autores, Ashraf Ghani y Clare Lockhart, para organizar las preocupaciones más graves del país. Son contradicciones del siguiente tipo: del imperio de la ley versus el círculo vicioso de corrupción y desconfianza en la impartición de justicia; del monopolio de la violencia legítima versus el control territorial del crimen organizado en amplias zonas del país; del control administrativo versus una burocracia de amigos; de las finanzas públicas sanas versus la evasión fiscal y el endeudamiento; de la inversión en capital humano versus la mala calidad del sistema educativo; de la creación de ciudadanía versus más desigualdad; de la regulación del mercado versus el capitalismo de cuates y monopolios; del manejo transparente y racional de bienes públicos versus la dilapidación.

Para Lorenzo Meyer la tragedia se sintetiza en la siguiente formulación sobre el país. “En México, el círculo de lo político pareciera haberse cerrado: lo antiguo no funciona, pero persiste porque lo nuevo ni siquiera tuvo la oportunidad de cuajar. El grueso de la sociedad está insatisfecho con el arreglo en que mal operan las instituciones públicas, pero esa insatisfacción carece de salida práctica porque el juego del poder está dominado por un sistema de partidos incapaz de desempeñar su papel como representante de los intereses mayoritarios. Como conjunto nacional, México no avanza, sólo gira sobre un mismo punto: está estancado” (P.117). Problemática de la que ni siquiera se va a hablar en el Cuarto Informe…

@AzizNassif
Investigador del CIESAS