Foto: Mayra Franco
De 1850 a 1950 el estilo, principalmente en las prendas femeninas, cambió mucho y esta exhibición da cuenta de tal evolución artística y sociológica Muestra.

De vestidos largos y ajustados hasta prendas cortas y olgadas, con influencias al principio europeas y luego más inspiradas en nuestras raíces indígenas. Así es el recorrido que la exposición “Ayer en Saltillo, La Moda Entre dos Siglos”, inaugurada el pasado jueves en la galería del Museo del Palacio, ofrece.

Las antiguas piezas que conforman la muestra son parte del Patronato de Amigos del Patrimonio Histórico de Saltillo, quienes buscaron darle difusión a este aspecto de la historia de nuestra ciudad, la cual va mucho más allá de los cambios en la moda presentes a simple vista.

“Aunque se llama ‘La Moda Entre dos Siglos’, creo que la lectura puede ir más allá. Esto tiene que ver con la cultura material, con la vida cotidiana, porque si le rascas un poquito comienzas a ver las influencias extranjeras, de cierta clase social”, comentó el arquitecto e historiador Arturo Villarreal, uno de los organizadores de la muestra.

La exposición comienza con prendas de alrededor de 1850 —algunas datadas 80 años antes— que muestran el estilo medieval-renacentista de la vestimenta femenil, con amplias crinolinas, para pasar a la moda del siglo 18, la cual buscaba acentuar más las caderas, cintura y busto de las mujeres.

Al acercarse la marca de los 1900 las influencias cambian y se enfocan en lo que Hollywood y los Estados Unidos estaban haciendo en ese momento y su muestra con ello vestidos más cortos y diseñados para bailes de salón.
La segunda sala, a partir de esta época, incluye piezas más regionalistas —donadas algunas por museos de la ciudad— que fueron testigos de períodos como la Revolución Mexicana y la Guerra Cristera, además de piezas usadas en el ámbito rural y la vida diaria.

“Esta parte es nacionalista, es la herencia de Vasconcelos”, comentó, “vas a observar el uso cotidiano con influencia del Istmo de Tehuantepec, verás una blusa bordada con el Escudo Nacional, es una época donde se rescata este nacionalismo pero con una franca influencia indígena”.

“A lo largo de la historia el vestuario no es solamente una moda, estás hablando de que es reflejo de una época, independientemente que los vestidos tienen una historia propia, que los tienen, hay un vestido de novia, negro, por ahí, que tuvo que usarse durante la época cristera”.

Villarreal comentó para este medio que aunque existe una legislación que protege este tipo de piezas históricas el problema radica en que las instituciones estatales no cuentan con ellas y aquellas que aún existen forman parte aún de los acervos privados de las familias coahuilenses.

Transformaciones. La muestra refleja los cambios e influencias que han repercutido en el vestuario. Foto: Mayra Franco


“El problema no sólo es legislar sino saber cómo las vamos a cuidar y hacer que la gente done estas piezas”, expresó, “el vestido es de las colecciones más frágiles que existen. Terminan en un baúl con bolitas de naftalina y a la hora que pasan a los hijos y a los nietos, sabrá Dios qué fin van a tener”.

“Hemos tenido más facilidad para conseguir vestidos del siglo 19 que de los 30’s, 40’s y 50’s. Tenemos que estar conscientes del valor histórico de esto, no los tiren y si tienen algo en sus casas dónenlos al Patronato”, puntualizó.

Esta muestra ocupará el Museo del Palacio de Gobierno del 27 de septiembre al 26 de octubre, en un horario de 10:00 a 19:00 horas de martes a domingo, entrada libre. Al finalizar su estadía en este lugar volverá al Recinto de Juárez, donde se incorporará al resto de las piezas de la vida cotidiana que son parte del acervo del Patronato.

Legado. Estos vestidos formaban parte de la vida cotidiana, por eso conservarlos y reconocer su importancia es fundamental. Foto: Mayra Franco

El esfuerzo para preservar
Durante el evento inaugural, tanto la Secretaria de Cultura, Ana Sofía García Camil, como la presidenta del Patronato de Amigos del Patrimonio Cultural de Saltillo, María Elena Santoscoy, destacaron la labor que esta organización civil realizó para mantener en buen estado las piezas exhibidas, las cuales llegaron por medio de donaciones privadas hechas en años pasados.

“Este legado formó parte de la vida cotidiana y tiene un mensaje que debemos reconocer”, comentó García Camil, “en ese mensaje está plasmado el conocimiento de la cultura de otra época, de las cosas visibles e invisibles que dan sentido a la vida. En suma, de quiénes eran y cómo vivían”.

Por su parte, Santoscoy contó a grandes rasgos la historia de la organización que preside, la cual se formó hace 30 años, en 1988, con la intención de “resguardar el patrimonio archivístico que estaba recién rescatado, porque había estado en cajas de cartón, en las oficinas de la Presidencia Municipal, hasta que se decidió catalogarlo y ponerlo al servicio del público”.

Muestra. La exposición estará en el Museo del Palacio de Gobierno hasta el 26 de octubre. Foto: Mayra Franco