Foto: Sandra Gómez
Quienes contaban con conocimientos tecnológicos, han tenido más facilidades que quienes no los tenían. Quienes contaban con acceso cotidiano a internet y tecnologías, han tenido menos dificultades en el mundo actual, dijo la Coordinadora de los Servicios Educativos en la región

Torreón, Coahuila. – En La Laguna, muchas madres han dejado su trabajo desde que comenzó la pandemia para hacer frente a las responsabilidades del hogar y dedicar más horas a los niños, ya que las escuelas permanecen cerradas.

Flor Estela Rentería Medina, ex diputada federal y actual Coordinadora de los Servicios Educativos en la región, sostiene que, si bien la pandemia nos afectó a todos, no podemos decir que nos ha afectado a todos por igual, puesto que las mujeres han sido las más afectadas.

El Covid-19 nos tomó a todos los sectores de la sociedad por sorpresa, se han generado nuevos retos, nuevas formas de hacer hasta cosas que antes eran tan cotidianas y nos ha obligado a entendernos a nosotros mismos como entes sociales en un contexto de distanciamiento social.

Flor Estela Rentería Medina, reitera que desgraciadamente, si bien esto nos afectó a todos, no podemos decir que nos ha afectado a todos por igual.

Las emergencias e incidencias tienen la facultad de resaltar las desigualdades y hacer más notorias las desventajas y ventajas entre las personas.  

Quienes contaban con conocimientos tecnológicos, han tenido más facilidades que quienes no los tenían. Quienes contaban con acceso cotidiano a internet y tecnologías, han tenido menos dificultades en el mundo actual.

Y naturalmente, las madres trabajadoras, han visto en la nueva realidad post Covid-19, nuevos retos sin precedentes, por ejemplo, citó:

a) La madre que confiaba en la escuela, como un santuario no solo para la educación, sino para la socialización de sus hijos, ha perdido ese vital apoyo. Hoy tiene que estar pendiente de ellos en casa.

b) Además de ahora tener a sus niños en casa, la madre trabajadora ha tenido que desarrollar nuevos mecanismos para sacar su día a día. Ha tenido que aprender a trabajar desde casa, conjugando sus funciones de empleada y de madre.

c) Más desafiante aún, es cuando la madre es trabajadora de la educación. En la Región Laguna aproximadamente 7300 docentes son mujeres, casi el 70% de la plantilla educativa. Estas grandes mamás han tenido que llevar en casa el cuidado de sus hijos, sus clases a grupos números, servir de acompañamiento en un entorno totalmente nuevo a sus estudiantes, y para sumar, la pandemia en general, que a todos nos causa un estrés y una preocupación constante.

Como mamá, mis hijos ya están grandes, tienen trabajos y se mueven por su cuenta, y aun así, no dejo de estar preocupada por ellos en esta nueva realidad. Como madre, nunca dejas de pensar en tus hijos, y la dificultad general de la pandemia se incrementa en esos casos.

¿Cómo vas a hacer el mandado, si tus hijos son menores y el super no les permite el acceso? Algo que era tan fácil ahora es un reto, porque puedes dejarlos al cuidado de alguien, pero eso es exposición a otras personas.

La cotidianidad se pierde y en las madres trabajadoras, se vuelve aún más marcada la desigualdad.