El cuarto año de gobierno de un sexenio transcurre cuando el gobernador tiene toda la fuerza que le da el poder, es el año donde planeará el futuro político de su entidad y sus consecuencias, pues ya en el quinto la nave irá bajando poco a poco, mientras que los grupos que impulsen al sucesor irán hacia arriba con toda la potencia derribando obstáculos y haciendo más ligero el ascenso, y con mayor ímpetu si reúne la simpatía del que se va, pues al ejecutivo estatal le tocará tomar la decisión de encarrilar al candidato apoyado por su partido político, después de haber sido evaluado mediante exámenes parciales la labor realizada hasta llegar al resultado final que le dé la certeza de su candidatura.

Antes deberá revisar concienzudamente las auscultaciones de candidatos a las presidencias municipales con el objeto de seleccionar a los que cerrarán con la administración estatal, ya sean las actuales autoridades locales o las nuevas.

La decisión jurisprudencial sobre la reelección municipal será de suma importancia para el establecimiento de las estructuras estatal y locales, ya que de ahí derivará hacer cambios al gabinete del estado, pues si hay reelección, en el caso de Saltillo seguramente seguirá el actual alcalde, y de no ser así, también seguramente, se separará de la Secretaría de Gobierno su titular para contender por la candidatura a la presidencia local.

Además de la elección de los ayuntamientos en el 2021 se escogerán, o al parecer ya fueron escogidos, los que jugarán por las diputaciones federales de los cuales algunos nombres ya han salido a la luz pública cuyos rostros ya conocemos, pues los mencionados actualmente siguen activos en actividades oficiales o de partido.

Este pool de presuntos pretendientes a ocupar una curul federal deben ser seleccionados ponderando ciertos atributos y requerimientos, no solo el cumplir con los requisitos que establece la Constitución Federal, sino atributos que cumplan con la atención a los electores de su territorio recabando de ellos las necesidades de manera que les puedan dar solución.

 Una vez que sean escogidos los aspirantes adecuados, es seguro que los votantes les darán la confianza y las urnas reflejaran el triunfo, tomando en cuenta que a veces los electores escogen a candidatos más carismáticos sobre los que estén más preparados, a pesar de que es de suma importancia la preparación académica que es la que da las armas para poder debatir sobre bases ciertas.

Los nombres de los candidatos al congreso federal que se escuchan ¿en base a que fueron seleccionados? lo mismo el de los presidentes municipales que contendrán el próximo año? Desde luego los niveles no son iguales, aunque los alcaldes llevarán una carga que aliviane el camino de salida del gobernador junto con los diputados domésticos.

A nivel federal los legisladores tendrán un papel muy relevante junto con los que accedan de las otras entidades federativas, a fin de aminorar el número de congresistas de Morena cuya sumisión al Presidente de la República han hecho estragos en el país, por lo que será de un beneficio invaluable a la nación su erradicación.

En el caso del partido del gobernador se tendrá que echar mano de todos los factores reales de poder de los grupos fácticos para llevar al triunfo a los candidatos de su partido, y desestimar a los de Morena cuyo camino puede alcanzar la delantera siguiendo indicaciones derivadas de instrucciones presidenciales. 

La preferencia de los elegidos en el seno de la ciudadanía es síntoma de que se puede ganar un escaño, pero que no basta, pues hemos tenido ejemplos de legisladores que solo se han conformado con su carisma, pero con efectos objetivos de solo ser un ocupante de una curul. De esos ya no queremos.

¿Qué costo político tendría el gobernador Riquelme, con sus ramificaciones, si sus diputados federales perdieran la elección?

Se lo digo EN SERIO.

franciscoaguirreperales@gmail.com

@aguirreperalesf