Foto: Freepik
En redes sociales se dice que la nueva generación de tecnología de internet causó el coronavirus, pero la creencia no tiene fundamento científico.

Han existido teorías alrededor de las redes 5G desde que se empezaron a instalar en las principales metrópolis del mundo en 2018. La más reciente asegura que sus ondas de radiofrecuencias provocaron la pandemia de COVID-19, pero no hay evidencia científica que valide esta creencia.

Desde enero de 2020 comenzó a circular en redes sociales que la ciudad de Wuhan, China fue el epicentro de la pandemia porque acababa de instalar las redes 5G. Posteriormente surgieron videos con supuestos expertos, quienes apoyaban esta teoría y explicaban como las ondas de los teléfonos celulares 1) causaban que el sistema inmunológico se debilitara y el cuerpo estuviera más expuesto a la enfermedad o 2) directamente transmitían el coronavirus.

Sin embargo, ambas posturas han sido refutadas por expertos. Tanto la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) como Comisión Federal de Comunicación (FCC) de Estados Unidos y diversos estudios científicos indican que esta tecnología no es dañina para el cuerpo.

El 5G se mueve en frecuencias de entre 30 y 300 gigahertz y no tiene suficiente energía para romper el ADN o remover electrones del cuerpo humano. Existen  otras poderosas (como las del microondas) e igualmente no son dañinas. Son más peligrosos los rayos UV del sol y los rayos X médicos.

Por lo tanto, tu teléfono celular no debilitará tu sistema inmunológico, pero sí podría hacerlo el estar cansado o no seguir una buena dieta.

Es imposible que el coronavirus se transmita por el 5G, explicó Adam Finn, profesor de pediatría de la Universidad de Bristol en Reino Unido, pues “los virus y las ondas electromagnéticas que hacen posible la telefonía celular y las conexiones de internet son dos cosas diferentes. Tan diferentes como el agua y el aceite”. El medio de contagio es a través del contacto con gotículas expulsadas al toser o estornudar, o presentes en superficies.

Redes sociales como Twitter y Facebook, así como la plataforma de videos YouTube, se encuentran trabajando para disminuir la propagación de esta teoría, pues se cree que influenció a personas en Reino Unido a vandalizar torres de comunicación en Belfast, Liverpool y Birmingham.

Grupos de Facebook, falsos expertos, usuarios e incluso artistas y cuentas verificadas han compartido esta información falsa junto con supuestas pruebas. Una de las más difundidas es un mapa con los mayores focos de contagio del planeta, que señala las coincidencias de estos puntos con las ciudades donde la nueva tecnología ya está implementada. 

Sin embargo, esto ocurre porque las metrópolis están más densamente pobladas, facilitando el contagio del coronavirus. Además, la enfermedad también se ha propagado a países donde no se ha instalado el 5G, como Irán.