Especial

En 1821 se firmó la independencia de España y surgimos como nación. Siglo XIX. Después de 300 años de coloniaje español, con todo lo que ello significó para un pueblo en el que refulgieron culturas mesoamericanas extraordinarias, verbi gratia la olmeca, la maya, la mexica, que hasta la fecha siguen deslumbrando más a los extraños que a los propios – y viera como me duele apuntar esto - , porque saben más de nosotros los fuereños, como dicen en mi rancho, que los de casa. Fue un siglo de ensayos, de retrocesos, de aciertos, de yerros, de momentos luminosos y jornadas oscuras. De personajes que tuvieron la oportunidad de engrandecer con su actuar desde el poder público un pueblo tan castigado, tan mancillado, tan colonizado, al que convencieron que su cultura no valía un cacahuate, los conquistadores, y es fecha que no se supera semejante infamia, porque ser indígena en este país es equiparable a mexicano de segunda, y si de ribete es pobre y mujer, pues aquello es una tragedia. Y nos quejamos y vociferamos contra la discriminación y la vivimos todos los días. Que tamaña hipocresía… Hubo para fortuna nuestra, hombres y mujeres que sí estuvieron a la altura de las circunstancias que ofrecía aquella consumación de la independencia, pero como no nos gusta leer al grueso de los que aquí hemos nacido, crecido y vivido, nos ha pasado de noche. Y no me refiero a don Guadalupe Victoria, a don Vicente Guerrero, a don Juan N. Álvarez, a don Melchor Ocampo, entre otros, ellos sí son de los conocidos, nos remachan sus nombres en las clases de Historia, y a ver hasta cuando, porque hay quienes consideran inútil andar “hablando” de cosas del pasado.

¿Qué sabemos de los hacedores de la Constitución de 1857, y luego la de 1917? Ellas son un reflejo, los hombres que las concibieron y las plasmaron son el referente de una idiosincrasia, de una época, de un modo de vida, de un entender al país de aquel entonces, de sus avatares, de sus dolores, de sus esperanzas, de sus sueños, de sus ideales… Hay que leer a don Guillermo Prieto, es sublime su vida, su entrega, su pasión por México. ¿Quiénes fueron Ponciano Arriaga, León Guzmán, Mariano Yáñez, José María de Castillo Velasco, José María Mota y Pedro Escudero y Echánove? ¿Sabemos qué postulados quedaron inmersos en aquella Constitución de 1857? Se establecieron las garantías individuales a los ciudadanos mexicanos, la libertad de expresión, la libertad de asamblea, la libertad de portar armas. Se dice fácil, pero costó, trascribiendo a Churchill, “sangre, sudor y lágrimas”.  ¿Y qué información tenemos sobre la de 1917? Siglo XX. ¿Sabemos que ese constituyente estuvo conformado por 218 o 220 diputados – hay discrepancia en este dato – que hubo 189 titulares o propietarios y 29 suplentes que provenían de distintas partes del país, como Aguascalientes, Baja California, Campeche, Coahuila, Chiapas, Chihuahua, Jalisco, San Luis Potosí, Querétaro, Tabasco y que estaban dedicados a diversas tareas, que había 62 abogados, 22 oficiales de alto rango, 10 agricultores, 18 profesores, 16 ingenieros, 16 médicos, 14 periodistas, siete contadores, cinco líderes de sindicatos, cuatro mineros, tres ferrocarrileros, dos farmacéuticos, un actor y 31 representantes de otras profesiones? ¿Que a nivel mundial, la constitución de 1917 fue la primera en establecer garantías sociales para la clase trabajadora (como el establecimiento de una jornada laboral de ocho horas o la prohibición del trabajo para menores de edad) y que estableció que la educación primaria sería gratuita, laica y obligatoria?

¿Sabemos quiénes son nuestros representantes ante la actual LXV Legislatura? ¿Conoce usted a sus diputados? ¿Le han llevado a su puerta, igual que cuando le pidieron el voto, su informe de labores? ¿Sabe cuáles son las funciones y facultades que tiene un diputado federal? ¿Conoce usted su trabajo en San Lázaro? ¿Lo mantienen al tanto de las iniciativas que han presentado a título individual y las que suscriben como suyas, aunque no les hayan puesto ni una coma? ¿Sabe si por el que usted votó ya se fue a otro partido o permanece con el que le dio su aval? ¿Se siente usted representado por él o por ella? ¿Sabe cómo votaron el miércoles de esta semana? ¿Sabe que 91 diputados no asistieron a la sesión para designar a los 4 nuevos consejeros del INE? ¿Sabe qué relevancia tiene el que exista un árbitro electoral autónomo e independiente del poder público? ¿No le gustaría enterarse qué determinó el voto a favor de su diputada o diputado, por Norma Irene De la Cruz Magaña, Carla Astrid Humphrey Jordán, José Martín Fernando Faz Mora y Uc-Kib Espadas Ancona? Tiene usted derecho a saberlo. ¿Cree usted que ya ha habido un cambio en el desempeño del Poder Legislativo o que todo permanece igual? ¿Sabe que sigue habiendo una mayoría dominante en la Cámara de Diputados, igual que la del pasado inmediato? ¿Sabe quiénes son los únicos que pueden cambiar esa realidad que en nada favorece a nuestra de por sí enteca democracia?

Continuará…

Esther Quintana Salinas

Columna: Dómina

Nacida en Acapulco, Guerrero, Licenciada en Derecho por la UNAM. Representante ante el Consejo Local del Instituto Federal Electoral en Coahuila para los procesos electorales.