“Casi cada enfermedad que nos mata en la adultez es causada por ausencia de sueño”, lo afirma el doctor Matthew Walker, profesor de Neurociencias y Psicología de la Universidad de California en Berkley. Sus estudios demuestran que dormir poco algunos días, causa un aumento en las hormonas de estrés y presión arterial, así como niveles altos de azúcar y grasa. Tener déficit de sueño tiene implicaciones cognitivas y emocionales en nuestros hijos. Pocas horas de sueño reducen el periodo de atención, pobre capacidad para retener o memorizar el aprendizaje, disminuye la habilidad para tomar buenas decisiones y resolver problemas eficientemente, incrementa el riesgo de depresión, pensamientos suicidas y ataques de pánico y triplica el riesgo de demencia.

La doctora Linda Berg-Cross en su libro “Zombie Families” (Familias Zombies), describe las consecuencias de una pobre calidad en el sueño: Depresión, impulsividad, ansiedad, déficit de atención, irritabilidad, idealizaciones suicidas, pobre toma de decisiones, pobreza en el razonamiento, pobre retención escolar e incremento de conducta de alto riesgo. 

Solamente piensa que si tenemos un buen sueño, despertaremos con mucha energía cada mañana y podremos prevenir deterioro cognitivo, pérdida de memoria y una gran cantidad de trastornos se mantendrán alejados de nuestro cerebro. Este semestre que acaba de terminar tenía el mismo curso con dos grupos universitarios diferentes, el primero lo tenía a las 7:00 horas y el segundo a la 13:00 horas. Observé un mejor aprendizaje en el grupo de la tarde que el de la mañana. El grupo temprano llegaba con mucho desgano y cansancio a pesar de que la clase era el lunes, pero su promedio de horas de sueño eran cuatro muy alejado a las siete horas mínimo de sueño. Este grupo se caracterizaba por pocas preguntas, repetía más las instrucciones, menor comprensión y transferencia en su aprendizaje. El promedio de sus calificaciones es mucho más bajo que el grupo de la 13:00 horas. 

Necesitamos de siete a ocho horas de una buena calidad de sueño cada noche y para ello debemos detectar cuáles son sus peores enemigos:

*Evitar la cafeína a partir de las 14:00 horas, alcohol o ir enojado o con preocupaciones a la cama.
*Hagamos el cuarto de la recámara para reposo y descanso: Oscuro y en silencio
*Apagar todos los aparatos electrónicos (televisión, celular, tableta, computadora o videojuegos) una hora antes de acostarse. Sería mejor no dormir cerca de ningún aparato digital.
*Usar técnicas de relajamiento o meditación para regular el estrés.
*Una buena dieta alimenticia y vitaminas como vitamina D, Omega-3, nueces, espárragos y tomates.


@JesusAmayaGuerr