Un análisis de los presupuestos de Egresos de la Federación de los últimos años revela que el dinero asignado para las cárceles nacionales prácticamente se ha duplicado durante la actual administración. 

Sin embargo, esto claramente no ha servido para mejorar las condiciones dentro de los penales ni para reforzar su seguridad. La Comisión Nacional de Derechos Humanos sigue denunciando instalaciones indignas y la fuga de Joaquín “El Chapo” Guzmán fue la más escandalosa de varias.

Según datos de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, en el año 2012, el último de la gestión del presidente Felipe Calderón, fueron destinados 12 mil 825 millones de pesos al sistema penitenciario nacional. La entonces Secretaría de Seguridad Pública Federal reportó que ese año existían 239 mil presos.

En los años siguientes, los aumentos presupuestales fueron asombrosos, muy superiores al discreto crecimiento del número de internos en las prisiones.

En 2013, el presupuesto creció 4 mil 500 millones de pesos para llegar a 17 mil 369 millones, un salto de 35 por ciento en un solo año. Pero el aumento de reclusos fue de sólo 3 por ciento, es decir, 7 mil personas.

Entre 2013 y 2015 el presupuesto creció casi 3 mil millones y el número de internos subió en 10 mil. Es decir, el dinero asignado al sistema penitenciario nacional aumentó 15% y el número de reclusos 4 por ciento. 

En síntesis, en lo que va del actual gobierno el presupuesto de las cárceles nacionales ha crecido 57 por ciento y el número de internos sólo ha subido 7 por ciento. La disparidad es enorme. 

Para el año que termina se presupuestaron 20 mil 102 millones de pesos con un número de internos ubicado en 256 mil 484.

La comparación entre el presupuesto del sistema penitenciario federal y los presos de ese sistema, recluidos en los Centros Federales de Readaptación Social (Ceferesos), arroja que mientras el presupuesto ha crecido casi 60 por ciento, el número de presos subió en 30 por ciento al pasar de 19 mil 52 internos a 24 mil 836. 

Si el presupuesto asignado al Sistema Penitenciario Federal se distribuyera entre los reos que se encuentran en los Ceferesos, el presupuesto por preso habría aumentado de 673 mil pesos a 809 mil pesos anuales. Más de 130 mil pesos más ¡por preso!

Eso es en lo que toca al rubro “Reclusión y Readaptación Social”. Pero si observamos el de “Administración del sistema federal penitenciario” al asunto es más crítico: según el Presupuesto de Egresos en su Análisis Funcional Programático Económico, en 2012 se gastaban 6 mil 715 millones de pesos que para el año siguiente ya eran 16 mil 487, ¡un aumento de 145% en un solo año!

No habría objeción a tan asombroso aumento en el gasto si no fuera porque entre 2013 y 2015 se han registrado tres fugas de los penales federales, cosa que no sucedía hace muchos años. La más escandalosa, la de “El Chapo” Guzmán del Altiplano la noche del 11 de julio de este 2015, evidenció que tanto dinero parece estar siendo mal invertido. Por decir lo menos.