Los fumadores preocupados por conservar los océanos ahora deberían considerar dejar este hábito. Foto: Cuartoscuro
Más allá del daño que causan a los fumadores, los cigarrillos desechados representan un gran problema para la vida marina

Un estudio revela que las colillas de cigarro son un problema serio para el océano, tanto que superan incluso a los popotes de plástico.

Ante la guerra que se le ha declarado a estos utensilios, los cigarrillos podrían sumarse ahora como enemigo común dadas sus características contaminantes, dio a conocer NBC News.

Cada año 5 mil 600 millones de cigarrillos son fabricados, lo que representa un riesgo para la vida marina, dadas las características de sus filtros, los cuales están hechos de acetato de celulosa, una clase de plástico que llega a tardar una década en descomponerse.

Según la investigación realizada por Ocean Conservancy, hasta dos tercios de estos filtros se desechan de forma irresponsable y debido a que su gestión está mal regulada en la mayor parte del planeta, una cantidad no determinada de estos residuos termina en los océanos.

Las colillas de cigarro son el desecho más común que se recolecta en las playas. Foto: Cuartoscuro

Actualmente los filtros de cigarro son el artículo más recolectado de las playas del mundo. Tan solo el año pasado se 2 millones y medio de colillas se recolectaron, en comparación con los 640 mil popotes contabilizados.

Ante tales números, a la ola de millones de personas que día a día se suman a la iniciativa de prohibir el uso de popotes de plástico, ahora deberían sumársele los que se oponen al consumo de cigarros. Sin embargo, los grandes fabricantes de la industria tabacalera están invirtiendo más tiempo y dinero en investigaciones para la creación de filtros biodegradables y la distribución de ceniceros portátiles, todo con el fin de seguir vendiendo.