El COVID-19 nos ha dado un tema global. Por primera vez en décadas, no importa en qué parte del mundo te encuentres, tu raza, tu religión, tu profesión, tu género o tu edad, sabes que es cubrebocas, gel antibacterial, tapetes sanitizantes y lo que siente tener que usarlos cada vez que entras o sales de algún lugar, incluida tu propia casa.

Todos los estudiantes de cualquier país, entienden lo que es no poder ir a la escuela, y todos los padres de familia, maestros, directivos comprenden perfecto lo que significa que los alumnos y las alumnas no asistan a la escuela. 

La pandemia nos trajo eso, estar en la misma conversación. Hablar un mismo lenguaje, idioma y estar sensibilizados sobre lo que sienten los demás. Como diría un buen amigo: sintiendo el corazón de las otras personas. Es una oportunidad única para emprender. 

Estamos entiendo al mercado de allá afuera de una manera que nunca se había visto. Solo es cuestión que “escuchemos” en silencio los espacios en el mercado y propongamos soluciones para dichos espacios, eso es innovación.

¿Por qué es importante la innovación en una crisis de salud, social y económica como la que estamos viviendo todas y todas hoy? 
Las pequeñas y medianas empresas aportan 56% del PIB y producen en promedio el 80% del empleo en México. Así es, los emprendedores aportan poco más de la mitad del todo el dinero que se genera en el país y 8 de cada 10 empleos en México. Su influencia es enorme. 

Más de uno, ya estamos conscientes que el gobierno no será quien traiga las respuestas a la crisis económica, seremos nosotros quien lo hagamos. Los emprendedores y sus innovaciones. 

Para muestra un botón. Estos días, varios medios de comunicación compartieron que Jeff Bezos (fundador de Amazon) habría reunido ya 200 mil millones de dólares. Jeff Bezos es un emprendedor que pensó fuera de la caja y le dijeron que no, más de una vez. Sin embargo, vio en la pandemia áreas de oportunidad para acrecentar su negocio, y lo adapto de forma rápida. Es cierto, que podríamos tener una discusión sobre la acumulación de riqueza en una sola persona. Mi intención con este ejemplo, no es esa, es solamente sacar a relucir la importancia de adaptar nuestras ideas a las circunstancias que vivimos hoy, y hacerlo de forma rápida y eficiente. 

Esta semana he tenido la oportunidad de convivir, argumentar y debatir con compañeras y compañeros que están cambiando al mundo a través del emprendimiento social. No solo personas que se arriesgaron a poner un negocio, sino también como con su negocio están ayudando a otras personas y cambiando eso que no les gusta del sistema. Algo hemos encontrado en común: la capacidad de adaptación rápida a los cambios y transformar las crisis en oportunidades de negocio. 

Como ya lo había mencionado hace algunas semanas, estos no son tiempos de gastar, pero sí de invertir. Invertir en términos sociales es justamente lo que nos permitirá avanzar y afrontar las desigualdades e injusticias en las que viven sumergidas nuestras sociedades hoy. Necesitamos cambiar el cómo hacemos las cosas. 

Entonces, ¿qué vas a hacer hoy diferente? ¿Vas a aprovechar las oportunidades que nos está dando esta crisis? ¿Te atreves a hacer algo diferente por ti, por los demás? ¿Estás dispuesto a tomar los riesgos? 

Hay de dos sopas en esta pandemia: te quedas esperando a que se acabe y ver qué ocurrió contigo o tomas el reto, te arriesgas y comienzas a innovar.  Ya no hay más tiempo que perder. 

Atrévete, la recompensa es enorme. Toma el riesgo, se un #CiudadanodeTiempoCompleto. 

CECILIA GARCÍA
FUNDAMENTOS DE UNA IDEALISTA