Usted, respetado lector que pasa la mirada distraída por estas breves líneas, lo invito a ingresar al mundo mágico de las fantasías políticas y a imaginar el sentimiento de optimismo que le invadiría si llegara a ver publicadas ciertas fotografías que anunciarían la cancelación de la asfixiante pesadilla que ha implicado el arribo de Morena al máximo poder de la República. Si una imagen vale más que mil palabras, dichas fotos constituirían los mensajes idóneos para demostrar a la ciudadanía la rectificación del rumbo suicida adoptado por quien al día de hoy, conduce temerariamente la nave insignia de la nación.

Una fotografía que sería aplaudida a rabiar consistiría en ver a la llamada “Mafia del Poder” encerrada en un penal de altísima seguridad. ¿Quién iba a creer que AMLO cumpliría finalmente su principal promesa de campaña para llegar al poder? El electorado ya no podría quejarse de otra traición en su contra y empezaría a reconciliarse con este gobierno poseído por una incontenible verborragia. La publicación de fotos de los históricos líderes de los sindicatos oficiales ingresando esposados a prisión, así como las de narcotraficantes deportados, sin juicio previo a EU, una vez satisfechos los cambios legales respectivos, serían una gratificante palmada en la espalda de una sociedad ávida de justicia y seguridad.

Aplaudiríamos las fotografías de AMLO reiniciando los trabajos del NAICM, acatando los amparos interpuestos. Se respetaría la marca “México”, se captarían 120 mil millones de dólares anuales y se crearían cientos de miles de empleos... Con otras fotos ovacionaríamos las reaperturas de miles de estancias infantiles, de los comederos comunitarios y de los refugios para mujeres golpeadas... ¿Y las fotos del Presidente colocando las primeras piedras de las 100 universidades prometidas, además de otras tantas cortando listones en tecnológicos, carreteras, puertos y hospitales, en lugar de regalar 400 mil millones de pesos sustraídos al erario para comprar votos en el 2021 y en el 2024?

Queremos ver fotos de AMLO inaugurando fábricas, plantas con inversiones billonarias y parques industriales de diversa naturaleza a lo largo y ancho del país, en especial en las zonas económicas especiales, hoy abandonadas a su histórica miseria. Dichas inauguraciones significarían la existencia de alianzas con los capitales nacionales y extranjeros para crear fuentes de trabajo, en el entendido que gobernar es crear empleos... ¿A dónde vamos con un Presidente que impulsa el desempleo y la informalidad?
Soñamos con fotos de AMLO discutiendo con directivos de compañías trasnacionales especializadas en el diseño de estrategias para disminuir los efectos de la robotización en la generación de empleos, tal y como quisiéramos verlo reunido con expertos internacionales en fracking, para adoptar dicha tecnología y extraer el petróleo y el gas que hoy importamos a niveles superiores al 80%. Nos faltan más fotos del Presidente con peritos extranjeros analizando los resultados comparativos de las pruebas de PISA entre alumnos mexicanos y extranjeros. Al descubrir la catástrofe educativa mexicana ¿se arrepentiría de haber atentado contra el futuro de nuestra niñez al derogar la reforma educativa?

Nos urgen fotos de AMLO representando a México con dignidad en el mundo, sin viajar en aviones de línea, codeándose sin complejos con jefes de Estado, reyes y primeros ministros, en foros cruciales, en donde se discuten alternativas para estimular el crecimiento económico y erradicar la pobreza. Requerimos retratos de AMLO sentado al lado de especialistas de Scotland Yard o de la Mossad israelita para contratarlos como asesores en el combate a la delincuencia. 

¡Nos enorgullecería ver a AMLO en una conferencia de prensa en los jardines de la Casa Blanca exponiendo sus puntos de vista al lado de Trump, de la misma manera en que nos aterrorizaría ver un video de su exposición en la ONU aduciendo los pasos dados para lastimar gravemente a la economía mexicana en 12 meses y lo que todavía podría hacer para destruirla por completo en su segundo año. ¡El texto consistiría en un catálogo de lo que NO se debe hacer...!

Digámoslo con fotos...

Francisco Martín Moreno