En general los políticos no tienen tiempo para cumplir sus promesas. Llegan a los espacios de poder con compromisos que les atan las manos y les desprenden los bolsillos como si éstos tuvieran agujeros, porque hay que hacerse presentes más arriba. Los políticos están acostumbrados a tolerar en la misma mesa a sus exrivales que de pronto son aliados y a sus actuales rivales. Son así…

En sus recientes visitas a Coahuila y Nuevo León, Andrés Manuel López Obrador puso los puntos sobre la íes a los ejecutivos estatales. Al gobernador Miguel Riquelme le dijo que apoyaría a su Estado pero públicamente y con claridad, comunicó que el coahuilense de su confianza es Reyes Flores.

Riquelme deberá tener a alguien experto en relaciones públicas de alto nivel que afine su vínculo con los nuevos funcionarios federales.

Con el gobernador Jaime Rodríguez Calderón, AMLO se solidarizó ante el abucheo de algunas personas presentes en un acto público, parando a los detractores anónimos. Prácticamente le garantizó techar financieramente los grandes proyectos del originario de Galeana. En Nuevo León se pagan muchos impuestos, por lo que sus ciudadanos merecen un mejor trato por parte de la federación.

Quizá Andrés Manuel recordó la manera en que el nuevoleonés le hizo dar un abrazo a su  novel contendiente panista y recordó que el de botas y sombrero estuvo en la misma plataforma que él, con la aspiración de alcanzar la silla presidencial. 

Algo quedó claro también; que Rodríguez Calderón sigue en la gubernatura aunque hay quienes no lo quisieran allí tanto que armaron una estrategia para desdorarlo y decir que su tiempo como mandatario de Nuevo León, estaba por agotarse. Tendrá tres años más para preparar su legado, aunque no es fácil construir un segundo piso en una casa hipotecada, -expresándome analógicamente-, como recibió la entidad federativa.

En Nuevo León no fue tan abrumadora como en Coahuila la victoria del Peje. En alguna reunión previa al proceso electoral del mes de julio pasado a la que asistí con intelectuales, líderes de opinión y empresarios en la ciudad de Torreón; todos los asistentes, -casi veinte-incluyendo a la brillante anfitriona, compartieron que votarían por el candidato de Morena a la Presidencia de la República. La Comarca Lagunera hoy por hoy, es morenista.

A ver si resulta cierto que la Secretaría de Economía se traslada de la Ciudad de México a Monterrey. Esto beneficiaría al sector privado del noreste mexicano.

Que las promesas de López Obrador se concreten. Es urgente que se active la economía de manera justa. La inclusión social es una necesidad. México ya no puede sostener a más generaciones de jóvenes ninis. Es importante incorporar a la cadena productiva a los adultos mayores que lo quieran y que estén en condiciones de buena salud. Los sesenta años más un día no hacen a las personas inútiles para una labor productiva, al contrario tienen una gran experticia que se debe capitalizar.

Mientras contamos las horas y los días para que llegue el cambio de mando al frente de México, deseamos los mexicanos que lo que ocurra después, no sea más de lo mismo.

Por lo pronto me alegra que el Presidente Electo de México rechace el fracking, tema que me preocupa y sobre el que he realizado comentarios desde julio de 2014.