Foto: Univisión
Con motivo de la conmemoración este miércoles del Día Internacional de la Niña, que este año se celebra bajo el lema "Empoderar a las niñas: antes, durante y después de la crisis", el ombudsman enfatizó que no hay que olvidar las condiciones de pobreza y los "bajos niveles" de educación, que afectan a su desarrollo integral.

Guatemala.- El titular de la Procuraduría de Derechos Humanos (PDH) de Guatemala, Jordán Rodas, recordó hoy que los peores flagelos que sufren las niñas son la violencia, las agresiones sexuales, el maltrato o la trata de personas.

Con motivo de la conmemoración este miércoles del Día Internacional de la Niña, que este año se celebra bajo el lema "Empoderar a las niñas: antes, durante y después de la crisis", el ombudsman enfatizó que no hay que olvidar las condiciones de pobreza y los "bajos niveles" de educación, que afectan a su desarrollo integral.

"Las niñas tienen derecho a una vida digna y segura, con educación, salud y oportunidades, así como a diseñar su propio proyecto de vida y con ello asegurarse un mejor futuro", añadió Rodas, y recordó que en 2016 se realizaron más de 1.000 peritajes por violencia sexual a niñas de entre 7 y 12 años, además de que se registraron 354 embarazos en jóvenes de 10 a 12.

Ante esta situación, la Procuraduría señaló que los Objetivos de Desarrollo Del Milenio contemplan que es "necesario lograr la igualdad de género y empoderar" a todas las mujeres y las niñas, la mitad de la población mundial, toda vez que el derecho a la igualdad es un "derecho humano".

Te puede interesar

En este sentido, recomendó a las instituciones estatales a que se comprometan para "promover el desarrollo de habilidades y la formación para niñas", así como actividades para las mujeres jóvenes, para que puedan vivir "dignamente, libres de pobreza, enfermedad e ignorancia.

El Día Internacional de la Niña fue es iniciativa promovida por la ONG global Plan International, llevada y aprobada por la Asamblea General de la ONU en diciembre de 2011 con el objetivo de hacer un llamamiento a la acción para alcanzar un cambio radical en el ámbito social y político para romper las barreras de la discriminación y prejuicio que continúan deteniendo a las niñas.

De acuerdo con datos de Unicef, más de un millón de niñas y adolescentes son víctimas de violencia sexual en América Latina y el Caribe y una de cada cuatro ha contraído matrimonio antes de los 18 años.