La zona conurbada de Monterrey es la más afectada por porcentaje, ya que el 70% de su población se encuentra catalogada entre una vulnerabilidad “crítica”. ESPECIAL
El fin de la Jornada Nacional de Sana Distancia, y la activación de semáforos regionalizados, deberá atender a las circunstancias particulares que cada región presenta.

CDMX.- Cerca de 23 millones de personas que habitan en las cinco principales áreas conurbadas del país se encuentran en una situación de fragilidad social, económica y de salud frente a la pandemia por el nuevo coronavirus que va de “muy alta” a “crítica”, así lo muestra el Atlas de Vulnerabilidad Urbana ante COVID-19 elaborado por la UNAM.

Se trata de una sexta parte de la población del país concentrada en siete estados de la República, pero el número es consecuente cuando se toman en cuenta las 59 zonas metropolitanas estudiadas por la UNAM y que, de forma preliminar, advierte que 60% de los habitantes del país vive en alguna de estas áreas, en donde la vulnerabilidad ante el coronavirus es altamente desigual.

El fin de la Jornada Nacional de Sana Distancia, y la activación de semáforos regionalizados, deberá atender a las circunstancias particulares que cada región presenta. De hecho, el atlas se elaboró con el objetivo de explorar esas dinámicas locales y permitir que las autoridades puedan tomar mejores decisiones que se enfoquen en estas zonas y sus necesidades.

Manuel Suárez Lastra, director del Instituto de Geografía de la UNAM y de este proyecto, explicó que los patrones de la mayoría de estas zonas conurbadas siguen un patrón de centro-periferia, es decir, la mayor parte de recursos y espacios sociales se concentra en un núcleo pequeño, regularmente cerca de la zona histórica, y se comienza a dispersar hacia las orillas.

MONTERREY LA ZONA MÁS AFECTADA POR PORCENTAJE

La zona conurbada de Monterrey es la más afectada por porcentaje, ya que el 70% de su población se encuentra catalogada entre una vulnerabilidad “crítica” y “muy alta” ante el virus, lo que representa cerca de tres millones de personas que no podrían enfrentar esta pandemia en las mejores condiciones y que podrían sufrir los peores estragos.