Foto: Especial
Los últimos momentos de Laura Padrón los dedicó a su familia, especialmente a su esposo, con quien sostuvo una última charla acerca de lo felices y afortunados que eran en esos momentos en que vacacionaban en Puerto Vallarta, Jalisco

Laura, quien nació hace 35 años en la ciudad de Monterrey, Nuevo León, dio sus últimos respiros en una playa del Hotel Pelicano el viernes 6 de julio a las 19:33 horas,  luego de introducirse al mar sin saber que estaba picado y que no había ningún salvavidas alrededor que la auxiliara a ella o a su hijo.

La regiomontana falleció ahogada, pero su esposo Lauro Padrón Ibarra, con quien compartió su vida y dos hijos por 12 años, prefiere evocarla por todas aquellas cualidades que le hicieron enamorarse de ella, casarse y decidir vivir juntos en Ramos Arizpe:

“Era una mujer extraordinaria que luchaba por su familia, su empresa y la política, a pesar de no ser experta en esta última ella siempre se mantuvo firme en sus opiniones y convicciones”, comentó Padrón Ibarra.

 

La tragedia fue plasmada en una publicación que Padrón Ibarra compartió en la cuenta de facebook de su esposa, la cual recibió respuestas de condolencias y amor hacia la pareja que conformaba junto con Laura:

Estando en la playa con Laura, Emilio y Rigel tomando fotos hay un momento en que Laura se adelanta no más de 5 metros, ese momento viene una ola gigante que los alcanza Laura por su peso sigue de pie pero jala a los niños, ambos vamos tras ellos y al menos en 3 ocasiones las olas nos devuelven. Rigel corre con suerte y la siguiente ola la devuelve y un señor la agarra. A Emilio las olas lo llevan mar adentro a una distancia de al menos unos 20 o 30 metros . A este punto algunos intentan ayudar pero como el mar está muy bravo siempre nos devolvía, sin yo poder ver cómo Laura subió la ola pero por al menos 2 minutos perdí de vista a Emilio, yo y otros seguimos intentando cruzar sin éxito. La siguiente escena que veo es cabeza de Emilio y luego pude ver que estaba agarrado a su mamá. Ella flotaba boca abajo y como ya habían pasado más de 5 minutos supe que ya estaba muerta. En este el mar los acerca un señor logra cruzar y rescata a Emilio, la ola vuele a jalar a la Laura y pasaron otros 3 minutos para su rescate.

Les comparto porque no podré platicarles qué pasó a cada uno y me sería terriblemente doloroso, como lo es escribirlo.

No es sólo la tragedia de haberla perdido, también es el horror de casi perder a mi hijo y posteriormente el trauma de verla sin vida cuando solo momentos atrás hablábamos de lo maravilloso que era nuestra vida.

Laura, seguiré nuestros planes y sabes bien que cuidaré a nuestros hijos como siempre fue tu deseo y voluntad.