Durante años, el Frente Nacional, que es un partido de extrema derecha de corte racista y contrario a la migración, se mantuvo como una fuerza testimonial en Francia que aglutinaba menos del 10 por ciento de los votos, pero en los últimos años se han incrementado de manera importante sus simpatizantes, al grado que hoy se encuentra en primer lugar en todas las encuestas para la elección que se llevará a cabo el 23 de abril de 2017 (en su primera vuelta).

En promedio, su candidata Marine Le Pen obtendría el 26 por ciento de los votos en la primera vuelta frente al exmilitante socialista Emmanuel Macron que concentra el 24 por ciento de la intención, François Fillon de los Republicanos con el 21 por ciento de los votos probables y Benoît Hamon con el 14 por ciento del Partido Socialista.

Este escenario se configura después de que el favorito François Fillon cayera en las encuestas después de que se le iniciara una investigación judicial debido a que habría violado la ley al contratar a su esposa como asesora durante varios años en la Asamblea Nacional (el Parlamento), incurriendo así en un claro conflicto de intereses.

Es decir, que con la imputación de Fillon y el desgaste que ha tenido el Partido Socialista que se encuentra al frente del Gobierno, Le Pen ha surgido como la nueva favorita para ganar la primera vuelta, lo cual debe tener preocupados a muchos gobiernos de la Unión Europea, debido a que su discurso aboga por una salida de dicha comunidad económica, así como por el endurecimiento de las políticas migratorias de Francia.

Si bien suena complicado que Le Pen pueda ganar la segunda vuelta de las elecciones, debido a que es previsible que, ante el peligro de su arribo al poder, se vaya dar un acuerdo tácito entre el resto de los partidos de corte más moderado como los Socialistas y los Republicanos, lo cierto es que tampoco es imposible que el Frente Nacional pueda llegar por primera vez al poder.

De ser así, Francia pasaría a formar parte de un grupo de países que se encuentra gobernado por dirigentes de corte ultraconservador como es el caso de los Estados Unidos con Donald Trump o Rusia con Vladimir Putin.

Es por ello que conforme se acerque la fecha de la elección, el proceso irá ganando más atención y espacio en los diferentes medios de comunicación alrededor del mundo, porque su resultado definirá quién habrá de encabezar uno de los países más importantes del mundo y cuyas decisiones podrán tener impactos en otros tantos países.

Quizá la mejor esperanza que tiene Francia para evitar el arribo de Marine Le Pen al poder es un economista llamado Emmanuel Macron, que hace unos meses renunció al Partido Socialista y que hoy compite bajo las siglas de su propio partido En Marche, que en los últimos meses ha incrementado de manera importante su intención de voto y que, según las proyecciones, podría arrasar en una segunda vuelta electoral, ya que conseguiría el 64 por ciento de los votos frente al 36 por ciento de Le Pen.

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