Los cuidadores, a su vez, negaron que el animal fuese maltratado previo a la adopción

Un refugio de animales en Brooklin disputa acusaciones de la actriz Lena Dunham de que su antiguo perro, Lamby, tuvo “problemas de conducta y agresión” que surgieron supuesta del abuso infligido desde cachorro.

“Cuando adoptó al perro de nosotros, no se había vuelto loco” dijo Robert Vazquez, jefe del refugio BARC “Tengo imágenes del perro haciéndole cariños a Lena y su madre, lo cual es extraño si el perro hubiese sido abusado. No se habría acurrucado con ella o habría estado en la cama con su “novio” encima de las páginas de Vogue”.

“Si Lamby tuviese un mal pasado o hubiera sido abusado, ¿piensan que BARC lo hubiese adoptado a Lena sabiendo que es una estrella y ponerla a ella – a su perro – en esa situación?” continuó Vazquez “Nosotros les habríamos dicho que perro que tenía problemas. Somo un refugio que no mata. No mentimos sobre las historias de los perros porque eso hace que los regresen – y eso no es mentalmente bueno para los perros”.

Dunham escribió en su cuenta de Instagram en junio explicando que la falta de su perro en las redes sociales se debía a que había estado viviendo “en una fantástica instalación profesional de Los Ángeles” después de intentar “entrenamiento o medicación o amor consistente del dueño”.

El perro terminó en las instalaciones de The Zen Dog, un centro de rehabilitación canino en LA. Matt Beisner, entrenadora del recinto, reveló que el perro estaba medicado, tenía problemas de temperamento y bebía su propia orina. Ahora el perro se ha estabilizado y encontrado un nuevo hogar.

Con información de People.com