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Siete de cada diez hogares en México tienen una mascota, pero medio millón son abandonadas al año. Por eso al poner un pie en la calle, ¿no te sorprende ver perritos vagando por aquí y por allá? De todos colores, tamaños y sabores, tanto perros como gatos llenan las calles, arroyos y terrenos de nuestra ciudad, pero si nos ponemos a pensar, muchos de ellos están ahí porque sus dueños lo permiten. Quienes realmente se preocupan por sus animales de compañía no pueden entender cómo estas personas duermen tranquilas por las noches sabiendo que su perro o su gato está allá afuera. A veces sin siquiera estar esterilizados y con la posibilidad de preñarse o preñar a una hembra que ande suelta por ahí… como si pudiera hablar, como si supiera cruzar la calle, como si se pudiera defender de quien lo quiera lastimar, o como si supiera usar un GPS para regresar a casa.

En columnas anteriores ya habíamos tocado el tema de la irresponsabilidad de algunos dueños por dejar a sus mascotas salir solas a la calle, de cómo esto contribuye a la reproducción desmedida de perros y gatos y por lo tanto la sobrepoblación. Sin embargo estamos conscientes de que el proceso de educar y concientizar a nuestra comunidad es un proceso largo y esperamos contar contigo para que un día nuestra ciudad esté libre de animales callejeros, porque todos viven felices con dueños responsables, informados y sensibles.

Al salir a la calle solo, tu perro o tu gato pueden estar expuestos a muchos riesgos. El primero y el más común es que sea atropellado. Se calcula que en las calles de la Ciudad de México, cerca de 300 animales son atropellados al mes. ¿Cuántos de esos animalitos tendrían casa y salieron para nunca regresar?. Otro riesgo que corren es el de reproducirse; al no estar esterilizados pueden preñar a una hembra o preñarse y volver a casa con una sorpresa, o dejarla en la calle. También está la posibilidad de que alguien allá afuera quiera lastimarlo (mucha gente cruel lo hace por diversión, o porque simplemente les molesta que tu peludo pise su banqueta, o la marque como su territorio). En el mejor de los casos solo les echarán una cubeta de agua, pero hay quienes los golpean, les avientan aceite caliente, les queman partes de su cuerpo o les dan comida con veneno, entre muchas otras fechorías que no quieres ni imaginar. Aunque tu confíes en que Firulais y Misifus saben el camino de regreso a casa, pueden desviarse de su ruta cotidiana y desorientarse por completo y no lograr regresar, y si no traen collar con placa es casi 100% seguro que no los recuperes jamás. Por último y casi por default, en la calle tus mascotas corren el riesgo de contraer alguna enfermedad; por comer algo que les pueda hacer daño, cortarse con algún objeto infectado o por convivir con animalitos callejeros que puedan tener enfermedades, garrapatas y piojos.

Parte de la labor del dueño responsable es cuidar a su mascota y esto incluye dedicarle tiempo para pasearlo y no dejarlo que lo haga solo por los riesgos que ya te mencionamos. Si realmente quieres a tus peludos, no te costará trabajo cuidar de ellos como se debe, y si no, entonces piensa dos veces antes de asumir este compromiso que es para toda la vida de tu mascota.

Midori junto con los perritos de Brigada Rescate cuentan contigo para encontrar un hogar con mucho amor. Esperamos que sigas leyéndonos y que nos sigas en nuestras redes sociales… búscanos en Facebook e Instagram como Brigada Rescate Saltillo. #JuntosDejamosHuella