Tanto en reuniones presenciales, como en videollamadas nuestro comportamiento y actitud siempre comunican y contagian algo. ¿Podrías distinguir qué estado de ánimo contagias tú a las personas con las que conversas? ¿Eres de las personas que aporta alegría, ternura, paz o de los que activan tristeza, enojo o angustia?

Cada día vivimos muchas emociones individuales y colectivas las cuales nos llevan por distintos estados de ánimo que de pronto pueden dejarnos estancados o sin energía para convivir y enfrentar retos.

¿Cómo me muevo de un estado de ánimo poco positivo a otro que si me permita seguir avanzando en la vida? La clave está en darnos cuenta de nuestro estado emocional y luego, querer hacer algo al respecto: 1, consciencia y 2, voluntad.

Para ser más positivos es preciso vivir los 2 pasos antes mencionados: primero conciencia, para observar cómo estamos actuando, hablando y reaccionando con otros. Segundo, voluntad para querer incidir en nuestro comportamiento con ajustes sencillos o profundos pero que sostenidos en el tiempo cambiarán para siempre la relación que tengo conmigo y otros.

Podemos, por ejemplo, empezar a mostrar mayor interés por las personas que amamos dedicando calidad y cantidad de tiempo, expresar gratitud por las cosas más sencillas o bien hacer más notorio el amor por el otro en cada conversación, se trata de ser más responsables de nuestro actuar y de cómo vamos por la vida.

Guardarse las sonrisas, reconocimientos y expresiones cálidas para otro momento no aplica más. Gancharse en detalles intrascendentes y hacer más grandes las situaciones difíciles solo nos dejará sin energía para lo importante. En estos tiempos todos necesitamos mucho de un liderazgo más positivo, con cercanía emocional, comunicación y respeto.

Una persona con liderazgo positivo se distingue por:

❙ Crear buen nivel de energía con quienes conversa.

❙ Expresar gratitud y reconocimiento genuino.

❙ Reconocer el esfuerzo de otros.

❙ Mantener la atención de los demás cuando habla.

❙ Expresar empatía cuando otro siente dolor o preocupación.

❙ Perdonar a otros por algún daño ocurrido.

Si le aportas al mundo tu liderazgo más positivo impactarás no solo en ti y en tu salud sino en las personas que te importan y tú les importas.

Me despido citando al doctor Tal Ben Shahar, catedrático de Harvard y gurú de la Psicología Positiva “Ser felices es un asunto de pequeños cambios positivos en nuestra vida”.

Tarea: reforcemos comportamientos de liderazgo positivo ¡y a cuidarnos todos!