Foto: Alejandro Rodríguez
“Luego de la Cuaresma, los fieles deben ser personas que han madurado en su fe”, dijo el obispo Hilario González

No echar en saco roto lo aprendido en esta Cuaresma sobre las enseñanzas de Jesús y regresar a la vida ordinaria como personas nuevas y “resucitadas”, pidió el obispo Hilario González García a su feligresía, durante la celebración de la Misa de Domingo de Resurrección.

“Seamos personas que hemos crecido, madurado, que aprendimos bien las enseñanzas de Jesús en esta Semana Santa, de eso se trata la Pascua”, recalcó el jerarca católico.

Pidió a los fieles no ser como aquellas chavas o chavos ninis, a quienes se les capacita para tener mejores habilidades y competencias, pero que después de graduado, vuelve a lo mismo, a no estudiar ni trabajar.

“O imagínense a una persona que vemos en una esquina haciendo malabares, le decimos ‘¿qué te parece si te doy una capacitación para que puedas tener un oficio?’ Y después de un buen tiempo, ya capacitado, le damos su diploma, su reconocimiento y su cédula y esta persona vuelve a hacer sus malabares en una esquina o a pedir limosna”, dijo.

“¿Qué pensamos? Pues de qué sirvió. Se echó en saco roto lo que había aprendido; y pues bien, eso nos podría pasar a nosotros si una vez terminada la Cuaresma y habiendo celebrado el misterio pascual: Pasión, Muerte y Resurrección de Jesús, volviéramos a lo mismo, nos quedáramos tan campantes como si nada hubiera pasado”, expresó.

González García explicó a los fieles que se trata de que al regresar a la vida normal, luego de esta Semana Santa, tengan más habilidades.

“Vivir metidos e inmersos en el misterio de la Pascua de Jesús, de su Resurrección. Los Evangelios de esta semana nos van a hablar de esto, cómo el Señor vivo se va apareciendo y va interactuando con los apóstoles, con los discípulos, con las mujeres para hacer conciencia de lo que hemos recibido”, añadió.

González García abundó que se supone que tras la Semana Santa, los fieles deben de ser personas que han madurado en su fe, que han crecido en su esperanza y que se han fortalecido en el amor y en la caridad.

“Y por eso regresar a la vida ordinaria como personas nuevas… resucitados”, expresó.

Foto: Alejandro Rodríguez