La gente llega al estadio para ser parte de la gran fiesta | Foto: Omar Saucedo
La capital del acero está de fiesta ¡Hoy podría ser el día!

Hoy podría ser el día. Hoy los Acereros de Monclova buscan hacer historia. Hoy está a en sus manos tomar la corona absoluta de la Liga Mexicana de Beisbol por primera vez en 45 años.

Este miércoles no es uno cualquiera en la Capital del Acero; sí, es día laboral, los niños fueron a clases, mientras que patrones y empleados acudieron a sus centros de trabajo. Las llamas de los Altos Hornos enmarcan el paisaje de esta tierra industrial como es costumbre… Pero la rutina no es la misma, pues es un día especial.

Los colores Azul, Blanco y Rojo están por doquier. No hay comercio que no cuente con una lona con la leyenda “Aquí apoyamos a los Acereros”, y no sólo en el famoso Bulevar Pape, también más allá de él.

El tráfico de la ciudad es el acostumbrado, pero se carga como nunca en el bulevar Acereros y sus inmediaciones, esas que conducen al Estadio Monclova, al que hoy llaman con orgullo el Coloso del Norte.

Lo que es cierto es que no todos los aficionados están felices, pues muchos de ellos, incluyendo abonados, se quedaron sin su entrada para un juego que pinta para ser histórico. 

Fue tanta la euforia por conseguir un boleto que la gente rebasó a la organización de las taquillas y muchos boletos terminaron en la reventa con precios astronómicos, consecuencia de la oferta y demanda.

Ya adentro del Horno Más Grande de México, los afortunados disfrutaron desde temprano de una gran fiesta. Muchas activaciones por parte de los patrocinadores, lindas edecanes y souvenirs para los más diestros lanzando y bateando.

Y ahí, al centro de los pasillos, la Copa Zaachila, la que todos los monclovenses esperan se quede hoy en casa.

Tribunas llenas, listas para explotar y volcarse en apoyo para la novena acerera. Claro está, en cada jugada del equipo de casa convertirá el graderío en un ensordecedor manicomio.