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Los ex árbitros Arturo Brizio y Bonifacio Núñez señalaron que existe miedo y sometimiento a los intereses de los dueños

El árbitro Fernando Hernández reportó en su cédula que Pablo Aguilar, defensa del América, no lo agredió, sino que ejerció “conducta violenta” en su contra, al finalizar el juego en Tijuana.

Sin embargo, Arturo Brizio y Bonifacio Núñez, ex figuras del silbato mexicano, señalan que realmente existió una agresión, cuando el paraguayo le puso la cabeza en el mentón al juez del duelo copero el miércoles pasado.

La Comisión Disciplinaria abrió una investigación y aún está latente que Aguilar sea suspendido por un año, pero ¿por qué Hernández no colocó la gravedad de la acción en su reporte, tras el encuentro?

Los veteranos y expertos en la materia ven en los actuales nazarenos miedo y sometimiento a los interes de los dueños.

“El árbitro está siendo un tema en el cual, la autoridad ha sido rebasada, no sólo en el futbol, sino en el social y el político también. ¿Los dueños de los clubes quieren que maten a un árbitro? ¿No sentirá vergüenza Decio de María [presidente de la Federación Mexicana de Futbol] de llamar a una campaña cuando no se respeta a la autoridad? No lo puedo entender, la verdad”, cuestiona Brizio.

El comentarista de Televisa señala que los jueces se han convertido en empleados que carecen de libertad para describir en sus reportes lo que sucede en el terreno de juego.

“Los árbitros en la actualidad, no sólo en México, sino en el mundo, se han vuelto empleados de las Federaciones y eso hipoteca su opinión y juicio; siempre se van a ir por la sanción más leve. Eso es gravísimo, por supuesto que fue una agresión”, expone quien fuera juez mundialista en Francia 1998.

“Imagínese si un árbitro hoy, que gana una cantidad importante, pone lo que pasa sin avisarle a sus superiores, van a perder su trabajo y nadie quiere perderlo”, lamenta.

Núñez Vega comparte la visión de Brizio. A su estilo, “Boni” denuncia que “la doncella del futbol, que es la cédula, ha sido mancillada”.

“Los empleados de la Federación están supeditados a los intereses de los dueños”, reclama.