Con el registro de candidatos a los puestos de elección popular para renovar la gubernatura, el Congreso y las alcaldías que se disputarán el próximo 4 de junio se inician las campañas en Coahuila. El PRI y los partiditos que le acompañan representan la continuidad del moreirato con Miguel Riquelme, el PAN acompañado con otros partiditos postulará a Memo Anaya, quien quiere convencernos de que rescatará a Coahuila de la mafia, por lo menos la que creció con los Moreira; la tercera alianza, la de Morena y UDC, buscará la gubernatura con Armando Guadiana, aunque no está claro para qué, si para cambiar a Coahuila o para sentar las bases para impulsar el proyecto nacional de AMLO.

Los independientes también preparan sus campañas, Lucho Salinas y la nostalgia familiar por hacer negocios con el poder público, y Javier Guerrero, el único candidato con un proyecto y propuestas políticas de gobierno claras para enterrar el pasado de vergüenza y conducir así la administración pública por nuevos caminos. Las últimas noticias muestran a los indecisos votantes pistas para encontrar la veracidad en las promesas.

Felipe Calderón vino a recordarnos a los sufridos coahuilenses que la era de terror fue propiciada por Humberto Moreira, porque el entonces gobernador solicitó al entonces presidente del país el retiro de la Marina, cuyos efectivos hacían frente a los mafiosos dirigentes de los Zetas que vivían sin que se les molestara en Coahuila, al tiempo que llenaban de fosas comunes clandestinas nuestro territorio. El discurso de Riquelme no se sale del guion, “a Coahuila lo que le toca” o lo que es lo mismo, Federación no te metas a mi casa, que aquí mandamos nosotros. 

Esta visita de Calderón además confirmó que Anaya tampoco se sale de la partitura: cárcel para los Moreira como único propósito del nuevo gobierno, como si esto fuera suficiente para dirigir a nuestro Estado, aquejado con múltiples problemas estatales y regionales; es decir,  que en el discurso no hay propuestas para impulsar el desarrollo económico y social. Sólo la revancha. El candidato de Morena, Armando Guadiana, está por el estilo al continuar con el sonsonete amlista de “la mafia en el poder”. Es correcto exigir que se cumplan las leyes, cárcel a los delincuentes, pero ¿y luego?

El anuncio de que Carlos Rojas será el coordinador de la campaña de Javier Guerrero, significa que las propuestas del candidato no son slogan para conseguir votos, sino que obedecen a una convicción de raigambre social. Quien fuera ideólogo y operador principal del Programa Solidaridad, que constituyó en su tiempo una buena medida para resolver los problemas de pobreza en el país, se suma ahora al equipo del movimiento de Guerrero, y esto es un indicador que el candidato toma en serio su cruzada para intentar resolver los acuciantes problemas de los más pobres de Coahuila. Carlos Rojas es un personaje central en la historia del país, por lo menos en el capítulo del combate a la pobreza.

La última y nos vamos

Y de elecciones hablando, al parecer se ha conjurado el peligro de vulnerar los derechos de los estudiantes de Jurisprudencia, en cuanto a la elección de un nuevo director. Con la candidatura de Raúl Garza Serna a la Dirección de esa Facultad, la competencia se presenta más académica que política, la trayectoria de Garza Serna demuestra que estudiantes y maestros tienen una buena alternativa. Que no se salga de control por trampas este proceso electoral hablará bien de la salud universitaria en estos tiempos políticos, en los que todos quieren meter las manos.