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En su 72 edición los Premios Primetime sortearon las dificultades que la pandemia de COVID-19 presentó para los eventos masivos

El show empezó en punto de las 19:00 horas en México. Todos nos preguntamos qué había cambiado. La entrega número 72 de los Premios Emmy se veía igual que siempre. Jimmy Kimmel al frente con el público reaccionando a sus chistes en un increíblemente lleno auditorio.

En medio de la pandemia de COVID-19 resultó sorprendente ver un teatro lleno, gente sin cubrebocas, todos muy juntos entre sí; hasta que revelaron el truco. 

Jimmy Kimmel estaba solo, lo que vimos fueron solo grabaciones de ediciones pasadas del show. Así, el conductor presentó esta versión sin igual, en medio de un estadio vacío y acompañado tan solo por un puñado más de presentadores y el mínimo de equipo de producción, pero, eso sí, rodeado por más de 300 transmisiones en vivo de todos los invitados y nominados de la noche.

A lo largo de la velada gran parte de las bromas han sido alrededor del tema de la pandemia, como la exagerada medida que tomó el conductor junto a Jennifer Aniston antes de anunciar a los primeros ganadores de la noche, al bañar en aerosol desinfectante el sobre con el dato y luego prenderle fuego, asegurándose así que ninguna bacteria o virus sobreviva.

Asimismo buscaron destacar el trabajo de quienes han permitido que la sociedad siga en funcionamiento, dándoles un espacio para hablar sobre su trabajo y hasta colocándolos como presentadores de algunas categorías de la noche, tal fue el caso de un repartidor de UPS y de una granjera.

Tal vez el aspecto más curioso de la logística de este evento fue la entrega del premio en sí, la cual se llevó a cabo a través de unas cajas misteriosas que enviaron a los domicilios de los nominados —o los lugares donde se reunieron, como lo hizo el elenco de la serie Schitt’s Creek, que celebró sus continuas victorias juntos— y que solo pudieron abrir hasta el momento de revelar al ganador, cuya contenía la codiciada estatuilla.

De la misma forma también compartieron sketches relacionados con la situación que ha provocado la pandemia en algunos actores y actrices —la mayoría bromeando sobre la gran cantidad de alcohol que han consumido—.

Para algunos ganadores la experiencia de recibir el premio desde las salas de sus casas, acompañados solo por un par de amigos y familia, fue casi inevitable de ignorar y mencionar en sus discursos, aunque otros tantos lo hicieron como si estuvieran ahí mismo en el auditorio, con la misma emoción.