Foto: Vanguardia/Orlando Sifuentes
Guillermo Monroy, Fanny Rabel, Arturo Estrada y Federico García fueron alumnos de Frida Kahlo cuando fue maestra en La Esmeralda; esta exposición reúne la obra de esos años y los caminos que con el tiempo tomaron

A pesar de que la figura Frida Kahlo se ha convertido en una imagen comercial que encontramos hasta en los zapatos, el valor artístico de su obra y el peso de su vida en la cultura mexicana permanecen casi intactos y la exposición “Los Fridos, una génesis permanente” es muestra de ello.
Estructurada en 5 ejes temáticos muestra la trayectoria de Guillermo Monroy, Fanny Rabel, Arturo Estrada y Federico García Bustos, pintores mexicanos, discípulos de Kahlo, quienes recibieron el mote de “Los Fridos” por su relación con la artista.

La exhibición, con la cual se inauguraron las actividades del Festival Internacional de Cultura Saltillo 441, se estrenó a nivel nacional en la ciudad el pasado viernes a las 12 del mediodía, en el Centro Cultural Teatro García Carrillo con una conferencia previa a cargo del curador Javier Vázquez Suárez.

“En 1943 la escuela de pintura La Esmeralda empieza a funcionar oficialmente como tal y el director de entonces, Antonio Ruiz, tiene a bien invitar a artistas destacados, con una trayectoria importante en las artes plásticas en nuestro país, para que formaran la planta docente”, contó el encargado de la muestra.

Entre ellos se contaban personalidades como Federico Cantú, María Izquierdo, Agustín Lazo y, por supuesto, Frida Kahlo, quien, a los pocos meses de comenzado el primer ciclo escolar tiene una recaída en su salud y se ve forzada a permanecer en su casa en Coyoacán, pero interesada en seguir dando clases invita a sus alumnos a tomar el curso en su hogar.

“Esto provoca que el grupo, que empezó con unas 25 personas, se fuera reduciendo, pues los trayectos eran muy largos, y quedan solamente 4 alumnos, que son los que conforman esta exposición”, explicó Vázquez.

El primer núcleo se concentra en los retratos que hicieron bajo la tutela de Kahlo. “Aquí podremos ver qué es lo que están planteando ellos en este momento”, comentó, “luego vemos retratos de personajes conocidos, algunos familiares, pero lo interesante de este punto es que aquí podemos ver la influencia directa de Frida Kahlo y de los profesores que están trabajando en La Esmeralda”.

A partir de aquí expresó que se puede observar cómo cada uno de ellos va tomando un rumbo distinto en su obra. “Cada uno va a tomar un rumbo diferente y creo que vamos a ver precisamente este progreso desde la influencia directa de su maestra hasta que veremos a dónde llegaron con su estilo”.

Foto: Vanguardia/Orlando Sifuentes

El siguiente núcleo muestra los trabajos de paisaje que realizaron, continuando con su formación artística en la Casa Azul. “También veremos cómo ellos eligen ciertos temas para plasmarlos en sus lienzos. Ellos con un ojo crítico van eligiendo temas que tienen que ver con la vida cotidiana”, agregó.

“El siguiente punto tiene que ver con proyectos murales”, comentó el curador, “en aquel tiempo el movimiento muralista está en boga todavía y ellos participan en él. Ahí veremos algunos de los bocetos que propusieron, aunque estos proyectos no se concretaron”.

“Después veremos su participación política y social y en él veremos su involucramiento dentro de la vida política del país”, agregó, “sabemos que ellos formaron parte de un grupo particular en la escuela de arte mexicano también tienen una presencia destacada en la política. Ellos tenían en incluso lo que hoy en día existe, esa consigna de que el arte debe tener una función social”.

Foto: Vanguardia/Orlando Sifuentes

La extensión de esta muestra, al igual que sucedió el año pasado con “¿Actuamos como caballeros… o como lo que somos?” sobre el humorismo en el cine mexicano que fue dividida en tres y expuesta en los tres recintos del Instituto Municipal de Cultura de Saltillo, también se encuentran expuesta en diversos espacios, en esta ocasión repartida entre el García Carrillo y el Museo Rubén Herrera.

Hay que aclarar que aunque no es la primera vez que la obra de Los Fridos visita Saltillo —en 2005 se presentó como parte de la muestra “Frida maestra, un reencuentro con los Fridos”—, esa se enfocó a los primeros años de sus carreras, en los que estuvieron directamente en contacto con la artista y bajo su tutoría y esta, en cambio, explora esa época pero va más allá al exponer los diferentes caminos que estos cuatro artistas tomaron, con una curaduría particular que, una vez termine su estancia en Saltillo, en septiembre próximo, recorrerá otras ciudades de la república, difundiendo otro aspecto de Frida.