Cada año, desde 1997, el 02 de febrero se conmemora el Día Internacional de los Humedales para recordar la importancia ambiental que tienen en los ecosistemas y sobre todo, la urgencia de conservarlos. 

Los humedales son extensiones de tierra que se caracterizan por estar inundadas por agua dulce o saldada la mayor parte del tiempo, como los pantanos, lagos, ríos, ciénegas, arrecifes, manglares, etc. También existen humedales creados como los estanques, salinas o presas. Son reservas de agua que además de satisfacer necesidades humanas

Son imprescindibles para la vida y equilibrio del medio ambiente ya que constituyen ecosistemas diversos, en ellos habitan gran número de especies animales y vegetales, entre sus principales funciones está el regular el clima y el ciclo del agua y por supuesto, generar oxígeno. Además, por su valor paisajístico, la gran mayoría fungen también como puntos turísticos de vital importancia social, económica, ambiental y de investigación. 

Se estima que en los últimos 50 años, a pesar del gran valor ambiental y social que tienen han desaparecido más de la mitad de los humedales en el mundo. Según SEMARNAT, en México el 62% de los humedales se ha perdido o degradado. Las mayores pérdidas se han producido en las zonas más secas del país, donde el agua se ha extraído para el riego, desecando lagunas y humedales. La afectación que tienen los humedales ha sido tanto por causas humanas como naturales, Coahuila es uno de los estados que más afectado. 

El deterioro de los humedales ha sido mayor por los impactos del cambio climático, ya que los fenómenos meteorológicos extremos como sequías, lluvias atípicas afectan el funcionamiento del humedal, que al estar degradado reduce su capacidad de funcionar como esponjas que retienen y liberan el exceso de agua. 

Al interior de las ciudades, los arroyos, si bien no cuentan con agua permanente, cubren muchas de estas funciones, y brindan servicios de gran importancia, por lo que es necesario buscar alternativas que permitan un desarrollo económico, pero también un mantenimiento de sus funciones. Es prioritaria la conservación de la integridad ecológica de estos ecosistemas, a medida que se cuiden su capacidad para soportar o mantener un sistema biológico natural y equilibrado va a beneficiar también el desarrollo de las ciudades y a reducir la vulnerabilidad de sus habitantes por inundaciones o deslaves. 

En el marco de la celebración del día de los humedales es importante recordar que los arroyos requieren de permanente atención, limpieza y conservación, tareas que nunca acaban y en las que debemos participar tanto el gobierno como la sociedad.