Los jóvenes de hoy han sido noticia quizá sin precedentes, hechos lamentables como suicidios, accidentes en autos, accidentes en albercas, raptos y problemáticas por narcotráficos en diversas modalidades, entre otros.

Por otro lado, existen extraordinarios ejemplos de buen desempeño como en deportes y actividades académicas.

¿Qué hace la diferencia entre uno y otro ejemplo? ¿Qué hubo años atrás para convertirse entre el primero y el segundo caso? ¿Son los padres de los jóvenes? ¿Son los genes de los jóvenes? ¿Es el lugar de nacimiento de los jóvenes? ¿Es la cultura y el entorno del que están rodeados los jóvenes?

Opiniones puede haber infinidad, me gusta pensar en una que escuché hace unos días en la que se asumen varias circunstancias:

Se suele cuidar mucho a los niños cuando lo son, generalmente. Pero cuando esos niños llegan a los 18 años, en algunos casos antes, quizá a los 15, se asume que ya son grandes y se dejan libres como pollos de sus jaulas, se les suele permitir una serie de hechos que dos años antes eran impensables: salir a fiestas solos o de noche, viajar solos o sin saber o conocer quiénes son los acompañantes, dejarlos conducir sin capacitación, sin edad para hacerlo o sin conocimiento de lugares, personas y horarios.

Los jóvenes de hoy desde muy temprana edad tienen acceso a información, mediante medios electrónicos, que hace 15 o 20 años era inaccesible, la rapidez de respuesta ante una búsqueda en internet sobre algún tema, palabra, tarea, artista o canción es inmediata; la autoridad o empoderamiento que trae a los jóvenes éste “conocimiento” o “experiencia” hace pensar a hijos y padres que están más preparados, tienen mayor experiencia, están más maduros o informados que sus propios padres.

De una manera equivocada puede asumirse que entonces, dado el párrafo anterior, los jóvenes pueden ya “soltarse” sin supervisión, sin permiso o sin los cuidados requeridos, dado a que aún no son adultos hechos, derechos y formados en su totalidad.

Mi conclusión estiba en que aun y con la información que puedan tener a la mano los jóvenes, aunque ya tengan mayoría de edad o estén cerca, su madurez a diferencia de otras épocas no es suficiente, dado que las cosas las alcanzan al sólo estirar su mano, pero son sólo eso, cosas e información, no tienen todavía experiencia y madurez mental y emocional.

Propongo extender el periodo de cuidado desde su infancia hasta avanzada la adolescencia, ir delegando dosificadamente tareas y libertad, sin dejar de lado la comunicación con ellos como padres, asesorándolos sobre los riesgos y cuidados a considerar mientras se va dando su crecimiento.

Dentro de la comunicación con ellos, motivarlos a implementar todas sus fortalezas y acceso a la tecnología en pro de otros jóvenes y de la comunidad en general, incentivarlos a logros extraordinarios trascendiendo terrenos siempre en bien de ellos mismos y de los demás.

* Claudia Isabel Hernández Briones

@isaherheb

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