La Comarca Lagunera es habitada por personas directas y bien intencionadas. Saben trabajar desde siempre y aunque Lerdo, Durango, es la población más antigua de la región, es Torreón, Coahuila, el vértice y motor de La Laguna. Y junto a Gómez Palacio, las tres ciudades son un trípode poderoso.

Recuerdo al gran escultor Rogelio Madero de la Peña, amigo entrañable, cuyas obras las tienen grandes coleccionistas internacionales. Después de una carrera meteórica en Europa y en los Estados Unidos, volvió a México estableciendo un taller en el Parque Fundidora y al poco tiempo se fue a radicar a su inolvidable tierra natal: Torreón. Allí produjo de manera monumental su escultura “El Manto de la Virgen”. En Saltillo embellece una de sus grandes avenidas la escultura “El Sarape”.

En muchas veladas estuvo Rogelio departiendo con personajes de la talla de la maestra Magda Briones, ícono cultural y de la plataforma medioambiental de la Comarca Lagunera, nacida por accidente en la ciudad de Durango, quien desde pequeña vivió en Torreón al lado de Cuquita Navarro, su madre –laboriosa y emprendedora dama–, por cierto, muy representativa de las mujeres de esta tierra.

Precisamente en la casa de la maestra Magda Briones (una casa de artista) en muchas ocasiones se han reunido laguneros que tienen como común denominador el amor por el terruño. En la espaciosa área social de dicha casa, hombres y mujeres del medio académico y empresarial conviven y comparten sueños en común, porque por extraño que parezca, en esta ciudad heroica en la que se presume que se ha vencido al desierto, empresarios y académicos dialogan con respeto.

Hace apenas una semana hubo una reunión en esa casa memorable, localizada por la calle Guadalquivir de la Colonia Navarro, llamada así en honor a don Luis Navarro, abuelo materno de doña Magda. Los asistentes empezamos a tejer ideas, pues es trascendente visibilizar la causa medioambiental de Jimulco, santuario natural que es la primera área natural municipal protegida en Coahuila.

Hay mucho que hacer por la rica biodiversidad que existe en Jimulco. La fundación que tiene este nombre ya ha organizado eventos culturales y artísticos para la obtención de fondos, pero ahora se necesitan algunos millones de pesos para edificar lo que será el Centro Ambiental, cuya principal actividad será promover actividades de educación ambiental y conservación de ecosistemas en los visitantes que acudan.

Hace casi 15 años conocí esta área natural, coronada de sierra de las llamadas islas de cielo, y me percaté que hay mucho trabajo por hacer en el seno ejidal, lo que resulta complejo pues aunque los ejidos se establecieron en México para hacer producir la tierra, las labores agrícolas están ausentes.

En esta encrucijada los nobles laguneros siguen trabajando en la construcción de la conciencia pública de los torreonenses. Estamos programando un evento artístico para el 27 de junio, día en el que la Fundación Jimulco cumplirá 16 años de constituida. Se trata de una presentación de la bailarina Beleni Alonso y de la cantante y ejecutante de arpa Cinthia Valenzuela, quienes expresan a través de su espectáculo conmovedor la necesidad de promover la paz por la Tierra.

Así que los invencibles laguneros están de pie para seguir luchando por la preservación de su santuario natural y eso se debe presumir, me alegro de conocerlos y de ser su amigo.