A casi un mes del inicio del paro nacional del magisterio democrático, agrupado en la CNTE, Aurelio Nuño, secretario de Educación, mantiene su negativa a dialogar con los maestros sobre sus demandas, de suspender la evaluación punitiva que contiene la reforma educativa y construir la verdadera transformación de la educación; condiciona el diálogo a que el magisterio acepte la cuestionada reforma. 

Las medidas que se han anunciado desde la SEP no son un ejercicio político para encontrar una salida, sino medidas represivas: el uso de la policía para imponer las evaluaciones; cese de 4 mil 360 maestros que participaron en la huelga; descuentos salariales y la amenaza de emplear a miles de esquiroles. También los gobiernos estatales han suprimido garantías individuales como el libre tránsito y han deportado a sus estados a los profesores que se encontraban en plantón en la CDMX. 

A tres años de conflictividad en el sector educativo, ¿por qué los distintos órdenes de gobierno no muestran disposición para encontrar una salida política a este conflicto? La investigadora Miriam Sánchez, señalaba: “Es muy probable que la resistencia por parte del gobierno para escuchar y discutir los argumentos de los profesores, tenga que ver con la falta de autonomía de los políticos en turno, pues tienen intereses y compromisos pactados para que el país se dirija con la brújula del mercado. El compromiso más explícito es el que han firmado con la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE)”. 

Numerosas voces, desde la academia, la sociedad civil, las organizaciones sociales y sindicales han realizado llamados al gobierno federal a sentarse a dialogar con la CNTE. Nosotros, como investigadores sociales, consideramos urgente la intervención de la Presidencia de la República para abrir un cauce de solución política, haciendo a un lado al beligerante secretario Nuño, pues con su falta de voluntad para resolver, lo único que augura es una salida represiva de impactos impredecibles, ante la frágil institucionalidad democrática y la endeble situación económica del país. 

Correo: caceps@gmail.com

(Profesora de la Facultad de Economía e integrante del Centro de Análisis de Coyuntura Económica, Política Social, CACEPS–UNAM)