Foto: Tomada de Internet
La lucha antihuachicol ha tenido un 'efecto cucaracha' del delito en el Triángulo Rojo de la ordeña de combustibles

El operativo contra el robo de combustibles que emprendió el gobierno de Andrés Manuel López Obrador desde diciembre pasado ha generado un impacto negativo en el Triángulo Rojo del huachicol pues ha impulsado la diversificación de las actividades criminales.

De acuerdo con Reforma, que cita declaraciones de Arturo de Rosas, diputado local de Morena por el distrito de Tecamachalco, si bien las tomas clandestinas cayeron un 80%, también se dispararon actividades delincuenciales como el robo a transporte en carretera, secuestro y robo a trenes.

Incluso, dice, ahora no roban gasolina sino gas LP, que es el nuevo gran negocio de los huachicoleros.

"Es una especie de efecto cucaracha, porque se fueron a otros delitos", Arturo Rosas

El diario señala que en municipios de Puebla como Acatzingo, Amozoc, Acajete, Quecholac, Cañada Morelos, Esperanza, Los Reyes de Juárez, Huixcolotla, Palmar de Bravo, Tepeaca, Tecamachalco y Tochtepec para la gente todo sigue igual porque se mantienen en operación las bandas huachicoleras.

Propietarios de bares, restaurantes, supermercados e incluso tiendas de conveniencia padecen cobros por derecho de piso.

Las tiendas de abarrotes enfrentan dificultades de abasto porque proveedores se resisten a viajar a esos puntos por miedo a que les roben las unidades.

Habitantes de Tepeaca y Huixcolotla afirman que se agudizó la violencia pues hay grupos que buscan controlar la zona en materia de robo a transporte y secuestro.

En tanto, en Quecholac, pasaron del robo de gasolina al robo de transporte en carretera.

En Acatzingo y Amozoc, autoridades municipales que pidieron reservar sus nombres afirman que la práctica común actual es el robo de gas LP.