Desde 2007 la violencia ha ido en aumento en México de forma sostenida y en algunos casos, de manera exponencial, salvo un periodo de ligero descenso entre 2012 y 2014, lo grave es que en los últimos años e incluso meses, se ha vuelto común escuchar que de nueva cuenta estamos superando los máximos históricos y 2019 apunta para ser el año con más homicidios dolosos en la historia moderna de nuestro país.

El actual Gobierno Federal sostiene con razón, que las decisiones realizadas por las anteriores administraciones propiciaron el incremento desmedido de los homicidios dolosos. Es decir, las administraciones de Calderón y Peña nos trajeron hasta este punto, por ende, me incluyo entre las personas que les parecía prudente dar un tiempo de gracia para permitir que el actual gobierno implementara su estrategia, sin exigir resultados inmediatos, debido a que romper la inercia de asesinatos no es sencillo.

Sin embargo, el tiempo de gracia prudente se está terminando, después de que se cumpla un año de gestión y a partir del primero de diciembre próximo, será necesario que se comiencen a dar los primeros resultados. Ya no será correcto que el gobierno de Obrador se limite a culpar a sus antecesores, sino que ahora les corresponde a ellos buscar la forma de enfrentar el problema y disminuir la cantidad de asesinatos.

Otro punto a considerar es que con el paso del tiempo debe comenzar a haber resultados concretos para cada una de sus estrategias, por ejemplo, la puesta en marcha de la Guardia Nacional debe traducirse en beneficios, en nuevas formas de operar, en mayores resultados en la reducción de los delitos, ya que de lo contrario se entenderá que el país invirtió mucho dinero en la puesta en marcha de un nuevo esquema, que ofrece los mismos resultados que tenía la otrora Policía Federal y que el cambio no tuvo impacto alguno, como hasta ahora.

También habremos de evaluar, esa área nebulosa de acciones, que todavía no queda clara, a la que el Presidente llama su estrategia en materia de seguridad, que se basa en resolver las causas que originan la violencia. Por ejemplo, yo entiendo muy bien que se refiere a la puesta en marcha de programas sociales, que él considera que habrán de mejorar las condiciones socioeconómicas de los habitantes, sin embargo, no me queda claro que ello vaya a tener impactos económicos positivos en el futuro y menos que esos cambios se vean reflejados de forma rápida. De tal manera que quizá sería más adecuado pensar en acciones de refuerzo, que ataquen el problema de la violencia de forma inmediata, esperando que las acciones sociales refuercen la estrategia en el mediano y largo plazo, ya que no creo que le podamos dejar toda la tarea a los programas sociales.

El punto del artículo es que, a juzgar por los resultados parciales, el gobierno no ha logrado contener la violencia, sino al contrario, la misma va en aumento y se le está acabando el tiempo de gracia que tenían, por lo que quizá urge que cambien de estrategia.

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