Sin duda que fuimos conquistados por los europeos equivocados, protagonistas del tercer mundo. Los pueblos latinoamericanos llegamos tarde a la civilización y sus reglas bien precisas.

La hueste estaba conformada por cazafortunas, perseguidos políticos, mercenarios y hasta malandrines, por lo que la mezcla posterior careció de buenas prácticas y referencias ejemplares.

Los únicos que se salvaron fueron los sefardíes o judíos y los clérigos quienes, con la oportunidad del estudio, legaron una nueva nación que aunque débil de estrategia pudo sobrevivir a siglos de explotación y al saqueo en el Siglo 19.

Si bien es cierto, los españoles vinieron a liberar a las diversas tribus de sus opresores, los aztecas, la factura fue cobrada con la extracción de la riqueza mexicana en sus minas y territorios.

Los españoles nunca se han ido, la nación mexicana está conformada por la mezcla del mestizaje rica en cultura.

El nuevo gran sacerdote azteca, Lopechitli Obraxithli, en una de sus ocurrencias matinales –que ya superan a las pendejadas de Pena Nieto– refiere la necesidad de que España pida perdón por las atrocidades de la conquista de México, en una oscura intención de provocar en la opinión publica una tendencia que eche por tierra la pléyade de críticas que su gobierno del ensayo-error ha generado en nuestro País.

La iniciativa la tuvo Evo Morales hace unos años, posteriormente en sus locuras Maduro refiere el agravio y hoy el tercer ídolo hace lo propio con su singular estilo y, tal vez, a sugerencia ajena.

En respuesta el reino de España patrocinó a una serie de intelectuales a fin de dar la respuesta cultural al latrocinio y por parte de los coterráneos, la sarta de memes ingeniosos de los que doy cuenta.

Corre película: “No soy español, pero pido disculpas por todas mis conquistas”: Mauricio Garcés; “Ojala que España nos pida perdón por las tallas de Zara”; “Que el conductor del tractor se disculpe con el pollito pío por atropellarlo”; “Que la policía se disculpe con el Canaca y le regresen sus 50 mil pesos en 100 billetes de a 500”;” Que Disney se disculpe con el patito feo por maltrato animal”;” Hernán Cortés, primer integrante de la mafia del poder”; “Que la mamá de AMLO se disculpe por parirlo”; “Que España se disculpe por el trato de Luisito Rey a Luis Miguel en la serie”; “ Que el presidente de Egipto se disculpe con los judíos por los 400 años de esclavitud”; “Que dice la primavera que no llega hasta que Yuri no se disculpe por llamarla maldita”; “AMLO pide a Hipólito pedir disculpas a Rosita Alvirez por los tres tiros que le dio en el año 1900”; “Exigiremos a los judíos pedir perdón por la muerte de Cristo o si no se cancelará la Semana Santa”; “Exigimos a la corona Holandesa se disculpe porque lo de Robeen no era penal”, entre otras.

Pero fuera de broma, lo que debemos exigir los mexicanos es el resultado de una prueba de salud mental de nuestro Presidente, lo veo bastante afectado, rebasando la delgada línea entre la cordura y el agotamiento intelectual derivado del ritmo de trabajo al que se somete.

No es factible seguir escuchando promesas diarias cuando existen, desde el inicio de su gobierno, grandes pendientes que resolver en asuntos que se plantean como temas fundamentales que terminan en soluciones parciales para la fotografía, y con eso de que en México la fama dura 72 horas pues entonces hay seguir con la conferencia matinal llena de simulaciones y todos contentos.

Lo peligroso estriba, por una parte, en que a través de la creación de tendencias se desvíen las grandes decisiones que este País requiere y, por otro lado, que se otorgue a las conferencias matinales la fuerza de ley, sobre todo de un poder superior a los otros dos.

El regreso de la presidencia imperial, definida por Krauze, llegó a esta “cuarta transformación” desde el 2 de julio del 2018, y ahora sí la debacle en esa intención de los tlatoanis mexicanos de perpetuarse en el poder hasta que se “canso, ganso”.

Advertidos por la importancia de un voto razonado, hoy el escenario es el que un día refirió Alberdi: “La ignorancia no discierne, busca un tribuno y toma un tirano. La miseria no delibera, se vende. Alejar el sufragio de manos de la ignorancia y de la indigencia es asegurar la pureza y acierto de su ejercicio. Algunos dirán que es antidemocrático, pero la democracia, tal como ha sido ejercida hasta ahora ha llevado a este triste destino”. Pero ahí lo tienen y ahora a aguantarlo.