La creencia era otra: el PAN en Coahuila no soportaría la designación del candidato. 

Aquí mismo y en varias ocasiones se ha dicho que esa naturaleza plural panista poco aporta cuando de unidad se trata. 

El escenario ya estaba puesto. Uno de los aspirantes, Senador él, se mostró inconforme con el procedimiento para decidir el caballo con el cual correrían hacia la Gubernatura. Su voz no es cualquiera: entre otras acciones, ha sostenido una cruzada permanente contra la megadeuda y, traduciendo algún sentir ciudadano, ha promovido la pegajosa frase “de que se van, se van” para referirse a quienes todavía despachan en Palacio Rosa.

Su reacción no dejaba lugar a dudas: el PAN en Coahuila se había fragmentado. El escenario ya puesto, como digo. 

Pero todo cambió apenas comenzó la semana. Un giro inesperado. Aludiendo fines superiores, el inconforme se sumó. De manera elegante, los involucrados sonrieron ante la cámara. Se hizo público el compromiso de avanzar en la encomienda. De que se van, se van, insistieron.

Contrario a lo profetizado, el PAN sigue. Y no es que todo esté perfecto: seguramente, inconformes habrá. Unos se suben y otros se bajan, así son las cosas. 

Pero algo cambió. A los del poder no les ha quedado de otra. Refieren, como para descalificar, que el anuncio se hizo en la capital del País y no dentro del Estado. Se rasgan las vestiduras hablando del dinero público usado para fines de un partido y atropellan argumentos descalificando alianzas entre partidos de ideologías contrarias: son agua y aceite, dicen.

Sí, la razón les asiste en una cosa. Pero el movimiento de la oposición ha sido pragmático, y eso no se veía venir. Como en las películas, el boxeador que está acostumbrado al golpe del oponente quien cambia el brazo.

A como pinta el asunto económico, la propuesta del grupo del poder seguirá el tema de la seguridad. El riesgo latente y el petate del muerto. Aquí, la prueba del ácido para el candidato del PAN serán sus datos como Alcalde de Torreón, los vínculos familiares ya explotados hasta en prensa nacional y alguna grabación de las que no faltan.

La oposición tiene trabajo doble o triple. Clarificar, como se ha supuesto, la relación entre las empresas fantasma y las campañas, no caer en la simulación de la Procuraduría de que ahora sí van contra los malos y aglutinar el voto.  

Largo es el camino por andar de aquí a las elecciones. Hasta entonces se sabrá si la recomposición fue aparente o verdadera. Lo enojos no curados provocan úlceras.

Luego están los otros actores, en la alianza. 

No vaya siendo que tengan por estrategia oculta vender caro su amor para terminar siendo comprados con puestos o aprobaciones de cuentas públicas. En ese circo también hay varias pistas que pueden ser, a la larga, por donde la cadena se troce. 

¿Y la salida del PRD de esa alianza? Alguien dijo que en el logotipo usado ni sus colores estaban. Y fue verdad, pero pudo interpretarse de que fue porque ese partido, en el Estado, ni pinta. 

Por espacio, la semana pasada se omitió la propuesta de Morena. No hay que dejarlo de ver, pues es otro actor que, guste o no, ha mantenido perfil visible y línea crítica a lo largo del sexenio. Si esto servirá para atraer votos o no, ya se verá.

Como se verá si esos votos son restados de la fuerza dominante o le harán falta al bloque opositor.

@victorspena