El Hospedaje Imperial sólo recibe a haitianos y africanos porque otros hoteles les niegan hospedaje y, a veces, no les cobran nada

Doña Concepción González, conocida como Mamá África, ha visto como los haitianos y africanos son discriminados por los hoteleros, ya que tienen fama de tener poca solvencia y robar artículos de primera necesidad, como rollos de papel de baño, jabones y toallas, entre otras cosas.
 
Ella trabaja desde hace 10 años en el Hospedaje Imperial, en Tapachula, Chiapas: “Cobramos 50 pesos diarios brindando lo básico, cada recamara cuenta con dos camas matrimoniales y colchonetas. En cada una de ellas pueden dormir entre dos a tres personas, hay internet inalámbrico y regadera. Además, pueden hacer uso de la cocina para preparase su plátano y una bola de masa como tipo tortilla”.

Aseguró que hay ocasiones que los migrantes no traen dinero “y pues no les cobramos, por humanidad, ya que muchos llegan descalzos, porque les roban hasta los zapatos. Entonces les damos comida, lo que se tenga, un pedazo de pan y café. Es doloroso verlos en estas condiciones”.
 
Mamá África comentó que desde diciembre reciben solamente a haitianos y africanos. “No podemos aceptar de otras nacionalidades porque se pelean y se discriminan entre ellos”.

Recordó que, en una ocasión, aceptó darle hospedaje a un grupo de hondureños: “(El hondureño) se puso muy agresivo y me quiso golpear, se molestó porque le cobré el cuarto y un africano me defendió. Pero el otro que era más fuerte lo prensó del cuello y lo aventó, el problema está entre ellos mismos porque se discriminan”.
 
Señaló que los migrantes llegan primero a la Estación Migratoria Siglo XX1 para tramitar su oficio de salida, que les proporciona tránsito legal por el país durante 30 días y, posteriormente, llegan al hotel.
 
“Arriban en grupos numerosos, a veces son muchos y hay que acostarlos en colchonetas abajo de las escaleras, en los pasillos”, refiere.
 
Respecto a las enfermedades, Mamá África recordó que la semana pasada llevaron a una niña de 11 años de urgencia a un hospital de beneficencia porque se enfermó de las vías urinarias, (pues) no quiso ir al baño de la Estación Migratoria”.

Don Ricardo, dueño de la casa de huéspedes, aseguró que, según sabe, cuando los haitianos llegan a Tijuana, “Estados Unidos los hace esperar varios días, pero finalmente les entregan el permiso. Para ellos lo más pesado es salir de Brasil y pasar por varios países, como Nicaragua. Ya cuando están aquí es porque ya es casi un hecho alcanzar su sueño, Mamá África mantiene contacto con varios de ellos que están en Florida y dice que su vida es mucho mejor”.
 
La otra visión
 
Por su parte, Bruno, empleado del Hotel San Carlos, comentó que no aceptan haitianos ni africanos, no por discriminación, sino porque no pagan.
 
“El hotel prefirió evitar el ingreso para abstenerse de algunos inconvenientes, porque llegaban a pagar menos de la tarifa establecida y se ponían en una actitud de confrontación. Por ese tipo de cosas preferimos evitarlos”, detalló.