Exigen. El contingente salió de la Plaza Manuel Acuña y recorrió las calles en demanda del cese al acoso policiaco contra las mujeres. Foto: Mayra Franco
Siguiendo la convocatoria nacional, el contingente de mujeres tomó las calles del centro histórico

Sorteando el tráfico de las pocas calles abiertas del Centro Histórico, aproximadamente 200 mujeres marcharon para visibilizar la violencia que viven diariamente, aseguran que entre el año pasado y este año van al menos mil 821 denuncias de violencia hacia mujeres por parte de corporaciones policiacas.

El movimiento que inició en la Plaza Manuel Acuña a las 18:00 horas, respondió a una convocatoria nacional derivada del caso de la menor de edad que presuntamente fue violada por policías y la mujer de la tercera edad que murió luego de ser violada, ambos casos ocurridos en la Ciudad de México.

En la protesta participaron siete colectivos portando pancartas con mensajes hacia las autoridades para exigir protección, algunas portaban pañuelos verdes que simbolizan el derecho legal de las mujeres para decidir sobre su cuerpo.

“En 2018 tenemos registro de mil 521 denuncias hacia corporaciones municipales, estatales e incluso federales por agresiones hacia mujeres. En el año van alrededor de 300 y ahí siguen detenidas. En el estado tenemos ya dos violaciones por parte de la Policía Estatal y es lo que nos impulsa aún para estar aquí”, declaró Martha Mónica Rosales, representante de Hermandad Lésbica, uno de los colectivos que participó.

 

 

 

Color rosa. Durante la marcha lanzaron brillantina; que distinguió la manifestación a nivel nacional.

MEDIDAS INSUFICIENTES

De acuerdo con Rosales las medidas de protección implementadas por el gobierno son buenas en papel.

Aunque la convocatoria únicamente indicaba que permanecerían en la Plaza Manuel Acuña, el contingente se movilizó en contrasentido de los automóviles por la calle Aldama hasta llegar a la Alameda, posteriormente siguió por Purcell, giró por Ramos Arizpe y en Obregón tomó rumbo por Victoria y Allende hasta regresar al punto de partida.

En el camino una de las manifestantes escribió con aerosol “Las paredes se limpian, las morras no regresan” en la pared de un edificio en construcción.