Fátima Molina. Da vida a Belén, una chica que se reinventa diariamente.
VMÁS platicó con Fátima Molina y Rafael Ernesto, protagonistas del filme de Álvaro Curiel, una historia sobre personas que se ganan la vida inventado personajes y pidiendo limosna
Yo creo que el mensaje de ‘Marioneta’ es que siempre se puede soñar con más, siempre se puede aspirar a más”
Rafael Ernesto, actor

Todos aquellos que alguna vez han vivido o han visitado la Ciudad de México, saben lo imponente que puede ser el metro, este servicio de transporte subterráneo que transporta a millones de personas diariamente de un lugar a otro. Ahí, hay un mundo que esconde miles de historias y leyendas, pero sobre todo que alberga a todo tipo de personajes, algunos retratados a la perfección en “Marioneta”, una película dirigida por el mexicano Álvaro Curiel y protagonizada por Fátima Molina y Rafael Ernesto.

La cinta cuenta la historia de Ernesto, un actor cubano que decide probar suerte en México, y tras su fallido éxito por lograr ser el protagonista de una obra de teatro, conocerá en el metro a Belén, una actriz que cuenta historias a cambio de unas monedas. Este encuentro cambiará sus vidas para siempre, y nos mostrará una parte nunca antes vista de aquellas personas que se ganan la vida pidiendo limosna.

“Marioneta” estrena en cines este viernes en México, tras su exitoso paso por el Festival Internacional de Cine de Guadalajara (FICG) el año pasado. En entrevista con VANGUARDIA, sus protagonistas Fátima Molina y Rafael Ernesto nos hablaron más sobre sus personajes, Belén y Ernesto, dos apasionados de contar historias. 

“Belén es una chica que trabaja en el metro se inventa cada día un personaje para pedir dinero y poder vivir, ella representa a esa gente que ves pero nunca te preguntas sus historias. En ‘Marioneta’ podemos ver que el metro es todo un mundo debajo de la ciudad, a veces ni nos imaginamos que ahí también la gente se enamora, pelea y lleva una vida. La película también habla de esta mafia que existe, a la que esta gente le reporta sus ganancias, una realidad que viven los limpiaparabrisas, o los que venden dulces o mazapanes, y que siempre nos dejan con la duda si sí es para ellos o para alguien más”, comentó la actriz.

También en 2019, Fátima Molina participó en la multipremiada cinta “Sueño en Otro Idioma”, por la que fue nominada como Mejor Coactuación Femenina en los Premios Ariel de 2018. Además, actualmente protagoniza la serie mexicana “Diablero”, un proyecto de género sobrenatural realizado por Netflix. Molina nos contó cómo “Marioneta” llega con una apuesta diferente a la industria cinematográfica nacional, además de enseñarle al público la otra cara de los llamados “limosneros”.

“Me parece muy inteligente la manera en que cuenta Álvaro esta historia, me gusta el tacto con el que lo toca, porque me parece que es de una manera muy ligera y hasta a veces con un poquito de humor, no en burla, hay escenas que te hacen reír por la ironía. Es una historia de amor contada de una manera muy distinta, no voy a generalizar pero creo que en los últimos tres años ha habido una línea de comedias en México muy similares, y yo creo que el valor de esta cinta es que se cuenta de una manera muy original”, agregó la mexicana. 

UN LADO MÁS HUMANO

Por otro lado, Rafael Ernesto es un actor cubano que tras triunfar en la televisión y el cine en su natal Cuba, hace unos años emigró a México para conquistar nuevos horizontes. Rafael debuta en el cine mexicano con “Marioneta”, y con un personaje que de acuerdo con el histrión, le recuerda su propia historia al buscar sus sueños.

“Realmente para mí es un sueño cumplido, me siento muy emocionado porque ha sido increíble todo lo que me ha pasado desde que llegué a México. Ernesto es un personaje muy cercano a mí de hecho, porque yo soy un actor que en algún momento llegué a este país con un sueño, y me di cuenta que no era tan fácil lograr lo que quería, que había que picar piedra, aprender y adaptarme”, afirmó el cubano que en su país ya había realizado seis películas.

Rafael también destacó el importante mensaje que guarda el filme, pues además de mostrar la vida subterránea que se desarrolla en la Ciudad de México, nos relata la pasión que dos personas sienten al contar historias para otros.

“Normalmente uno anda en su coche yendo al trabajo o a sus pendientes, y no te das cuenta que hay seis millones de personas que están moviéndose en el metro de la Ciudad de México, que hay todo un universo moviéndose debajo de sus pies. Es una historia de amor, se desarrolla en un escenario muy poco cotidiano, y que refleja el propósito de cualquier actor o proyecto, llegar al público y deseo que la mayor cantidad de gente pueda verla, con un mensaje muy esperanzador”, concluyó Rafael.

En conferencia de prensa en la Ciudad de México, Álvaro Curiel aseguró que “Marioneta” fue todo un reto para la producción, ya que era necesario filmar en algunas zonas de riesgo como calles del Centro Histórico. Sin embargo, la productora de la cinta, Gabriela Gavica, consideró que lo más complejo fue el realizar las escenas en el Metro de la Ciudad de México, pues aseguró que existen los lineamientos precisos para ello, aunque al final, los usuarios del transporte siempre los apoyaron y se convirtieron en actores emergentes.