El gasto del gobierno de Coahuila en ayudas sociales será mayor al gasto en inversión pública en este año. Lo dicen las propias finanzas del Estado.

En el avance de gestión financiera del tercer trimestre del gobierno aparecen algunas cifras interesantes en esos rubros:

En ayudas sociales el presupuesto se modificó a 2 mil 672 millones de pesos, es decir, se amplió mil 913 millones de pesos pues el recurso aprobado para el año había sido de 759.6 millones de pesos. El trimestre anterior se había ampliado a 2 mil 37 millones de pesos, es decir, de un trimestre a otro se amplió 600 millones de pesos.

Lo que llama la atención es que al mes de septiembre ya se ejercieron 2 mil 160 millones de pesos. Y al mes de junio se habían gastado mil 200 millones de pesos en ayudas sociales, es decir, que en un trimestre (julio-septiembre) se gastaron casi mil millones de pesos, un 37 por ciento del total presupuestado.

Sin duda llama la atención que haya sido en el trimestre del proceso electoral, el periodo en el que se desembolsó más en este rubro. Cierto, también se justificará que quizá el tema de la pandemia y la crisis económica derivó en la necesidad de dar más apoyos, atendiendo la definición más estricta del gasto social como “la provisión de beneficios a comunidades o individuos con el fin de brindar apoyo en tiempos de adversidad que afecten su bienestar” (OCDE, 2005).

Y podrá ser cierto también que la cifra no difiere de la de 2019, cuando se gastaron 2 mil 624 millones también en ayudas sociales.

Lo que sí llama la atención es comparar la cifra con lo que se destina a inversión pública. Según el mismo avance de gestión financiera, se amplió apenas 300 millones el recurso que se destinará a este concepto para tener un gasto total de 2 mil 381 millones de pesos, apenas 291 millones menos que lo que se gastará en ayudas sociales.

Sin embargo, a diferencia de las ayudas sociales, en inversión pública únicamente se ha ejercido el 34 por ciento, es decir, 872.9 millones de pesos, por lo que para el último trimestre del año se esperaría que se aplicaran mil 638 millones de pesos.

A no ser que cambie la danza de los números en el último trimestre del año, el gobierno de Coahuila habrá erogado más en ayudas en comparación de 2019 y habrá destinado menos en obra pública.

Sin duda es un tema que se presta a la discusión y debate: ayudas sociales ante un contexto de pandemia, crisis económica y desempleo. Pero por otro lado, distintos actores, incluyendo gobiernos, hablan de la necesidad de reactivar la economía desde la inversión pública. Al menos en Coahuila, con el presupuesto, no se ve intención de ampliarlo.

Además, el problema de las ayudas sociales siempre será que se manejan, en cualquier gobierno, bajo una sombra clientelar, pues lastimosamente para lo único que sirven es para administrar la pobreza y la necesidad, sin ninguna estrategia que vaya a erradicar de fondo la carestía. Es sólo eso: una ayuda.

AL TIRO

En teoría siempre sería preferible apostarle a la inversión pública como una estrategia de reactivación económica y generación de empleos. Dar trabajo en lugar de despensas.

Pero la dinámica no es exclusiva del Gobierno estatal. En la semana, el Consejo Cívico de Instituciones (CCI) Laguna presentó un análisis de los ingresos y egresos de los municipios de la Zona Metropolitana de La Laguna (Torreón, Matamoros, Gómez Palacio y Lerdo). Ningún municipio destinará en este año más del 20 por ciento de su presupuesto a la inversión pública. Torreón apenas el 16 por ciento y Matamoros el 19 por ciento.

Y así como el CCI expuso que en Torreón y Matamoros por cada 3 pesos que se gastan en nómina, apenas un peso se va para inversión pública; a nivel gobierno del Estado, el comparativo es de arriba de 6 pesos en nómina (17 mil 471 millones presupuestados) por cada peso en inversión pública. Sin contar el rubro de los asesores, maquillado bajo el nombre de “Servicios Profesionales, Científicos, Técnicos y otros Servicios”, el cual por cierto aumentó casi 294 millones de pesos, al pasar de un presupuesto inicial de 58 millones a 352 millones, según las cifras de la Secretaría de Finanzas.

Por cierto. Cuando piense en las cifras de inversión pública, recuerde que este año se pagarán 4 mil 100 millones de pesos de una deuda en la que sigue reinando la opacidad. Casi 3 mil millones irán a intereses.